En un comunicado, expresaron en especial su "consternación" por recientes declaraciones del director general de la FAO, el chino Qu Dongyu, en las que vinculó el cese de cargos de su organización con el hecho de que abordaran cuestiones relacionadas con derechos humanos o políticas.
Los comentarios se produjeron después de que la FAO no renovara el contrato a su director de Transformación Rural e Igualdad de Género, Benjamin Davis, tras 26 años de trabajo en la ONU, y quien realizó trabajos técnicos sobre la privación de alimentos y la hambruna en Gaza.
"Los principios de derechos humanos no son algo secundario en el mandato de la FAO, sino que ocupan un lugar central", afirmaron los expertos firmantes, entre ellos las relatoras de la ONU sobre derecho a la alimentación (Sofía Monsalve) y para los Territorios Palestinos (Francesca Albanese).
Subrayaron que la FAO tiene "el mandato explícito de proteger a la humanidad frente al hambre", lo que incluye documentar el uso de la hambruna como método de guerra, algo que ellos también han denunciado repetidamente desde el inicio del conflicto en Gaza.
Los expertos afirmaron que "existe el riesgo de crear un clima de miedo entre el personal" de la FAO, y que la imparcialidad exigida a los funcionarios internacionales "no les obliga a guardar silencio cuando están en juego gracias violaciones del derecho internacional".