El tablero político del oficialismo sufrió una severa sacudida tras las declaraciones del vicepresidente de la República, Pedro Alliana, quien abordó abiertamente la crisis interna dentro del movimiento Honor Colorado de cara a las elecciones generales de 2028.
Ante los crecientes rumores sobre la decisión del titular del Partido Colorado y líder del sector, Horacio Cartes, de impulsar la postulación del actual ministro de Urbanismo, Vivienda y Hábitat, Juan Carlos Baruja, Alliana dejó en claro que no dará un paso al costado de forma apresurada y que buscará el respaldo de las bases dirigenciales.
Alliana confirmó que habló brevemente con Peña tras la reunión del presidente con Cartes, respecto al relevo en la chapa presidencial. “Yo oficialmente no tengo nada, pero sí muchísimo ruido. Ustedes saben que yo voy de frente, trato en lo posible de no mentir, pero creo que fue así”, expresó el segundo del Ejecutivo
A renglón seguido reveló que el propio mandatario Santiago Peña le sugirió reunirse a conversar tras la filtración del hecho: “Me dio el título y se rió un rato, me dijo: Vení, vení, vamos a hablar”.
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A pesar de la supuesta bendición política hacia Baruja, Alliana enfatizó que su legitimidad como precandidato proviene de un mandato institucional respaldado por la dirigencia de base.
“Yo entiendo que fui designado en una plenaria del movimiento donde estuvieron más de 1.500 autoridades de Honor Colorado, entre ellos intendentes, gobernadores, senadores, diputados y otras autoridades partidarias”, recordó.
Al ser consultado puntualmente sobre si esta maniobra lo obligaría a renunciar a sus pretensiones ejecutivas para el próximo período gubernamental, Alliana fue enfático: “No, no, no, no. No, no voy a descabalgar”.
El vicepresidente condicionó cualquier paso político futuro a las conversaciones con los sectores territoriales que sostienen su proyecto: “Si esto es oficial... por respeto a la dirigencia tendré que salir a hablar con ellos, consultarles a ver qué piensan también de esto. Y en base a eso tomaré una decisión. Si la dirigencia no me va a apoyar, tampoco me voy a tirar a una aventura sin dirigencia”, argumentó.
Lealtad y rechazo a la obsecuencia
Uno de los puntos más contundentes del testimonio de Alliana radicó en su distanciamiento del estilo de conducción unipersonal de la cúpula partidaria.
El vicepresidente aseguró sentirse aliviado tras el desencuentro, alegando que la nueva coyuntura le devuelve libertad de acción: “Te juro que esto me alivia el corazón, me da tanta tranquilidad porque me da mucho más autonomía y va cumpliendo mis tiempos y los procesos que quería llevar adelante”.
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Alliana denunció haber sido objeto de exigencias prematuras para estructurar su chapa: “Tuve mucha presión para hacerlo antes y me planté. Yo dije que quería mandar a hacer unas encuestas para ver dónde estábamos parados y ver quién podría ser la persona que me pueda acompañar”.
En ese contexto, contrapuso su lealtad histórica con los límites éticos en el ejercicio de la política: “Yo cumplí con el señor (Cartes), con su familia, nunca hice nada que le pueda perjudicar. Al contrario, siempre estuvimos ahí firmes y leales. Ahora, no hay que confundir la lealtad con la obsecuencia, y ahí es donde yo no estoy. Horacio no tiene y no va a tener un hombre más leal que yo ahí a su lado, o no tenía por lo menos... pero de ahí a la obsecuencia yo no me veo en esa faceta”.
Posibles duplas y la puerta abierta a internas
Ante el escenario planteado, el vicepresidente analizó los nombres que barajaba para acompañarlo en la Vicepresidencia en caso de no concretarse la figura de Baruja como su número dos, citando a César “Cesarito” Sosa (gobernador de Guairá), Raúl Latorre (diputado por Capital) y Marco Riquelme (empresario de extracción colorada).
Sobre este último, destacó: “Es una figura interesantísima para un sector que yo por ahí no puedo cautivar. Una persona preparada que conoce del manejo del Estado y podríamos ser una excelente dupla”.
Finalmente, respecto a si esta disparidad de criterios derivará en un quiebre formal o en la habilitación de candidaturas paralelas para el 2028, Alliana recordó la tradición democrática del Partido Colorado en las elecciones municipales: “Abrimos la chapa a todos los que querían competir, hasta en dos chapas dentro de un mismo distrito, y no sé por qué habría algún impedimento ahora”.
Alliana concluyó reafirmando que no apresurará decisiones y que esperará el desarrollo del calendario político tras los comicios municipales: “Hoy sigo siendo candidato y me voy a tomar mis tiempos. Voy a pedir encuestas, sondeos y mediciones, y tomaré todas las decisiones después de fin de año. Mi candidatura sigue firme”.
