Al publicar hoy nuevos datos sobre la rutas migratorias de África hacia Europa, la Organización Internacional para las Migraciones (OIM) indicó que en el primer semestre del año se registró la llegada por mar a Europa de 4.566 personas de ese grupo de países, pero recalcó que este descenso no debe entenderse como una mejora en las situaciones que provocan la migración irregular.
Sostuvo que los cambios que se están produciendo en las vías marítimas más utilizadas aumentan el riesgo de naufragios y desapariciones.
En este contexto, la ruta atlántica de África occidental siguió siendo la principal, con los ciudadanos de esos cuatro países que representaron el 83 % de las llegadas registradas entre enero y junio.
Asimismo, se observó un aumento semestral en las rutas del Mediterráneo occidental (21,9 % frente al 15,6 % en 2025) y del Mediterráneo central (10,5 % con respecto al 8,6 % del año pasado).
La organización destacó que aunque las llegadas a Islas Canarias disminuyeron un 62 % entre 2024 y 2025, las muertes y desapariciones en esa ruta apenas bajaron un 4 %, (de 1.215 a 1.172 casos), "lo que evidencia cómo ha aumentado la peligrosidad de esta ruta para los inmigrantes".
Según la OIM, el endurecimiento de los controles en puntos tradicionales de salida de Marruecos, Mauritania y Senegal ha contribuido a desplazar las salidas hacia el sur, en dirección a Gambia, Guinea y Guinea-Bisáu, desde cuyas costas algunas travesías pueden alargarse hasta unos 2.200 kilómetros, es decir 750 kilómetros más que por las rutas anteriores.
Estos recorridos más largos, que empiezan en costas más remotas y menos vigiladas, exponen a los migrantes durante más tiempo en el mar y hacen que el riesgo de naufragio, deshidratación y desaparición sea mayor.
Como muestra de ello, los datos sobre salidas e interceptaciones indican que las personas siguen intentando alcanzar Europa, aunque no consigan su propósito.
"Ningún país puede resolver esto por sí solo", señaló la directora general de la OIM, Amy Pope, que reclamó proteger a los migrantes en todas las etapas del recorrido, crear oportunidades reales para los jóvenes y reforzar la cooperación transfronteriza para reducir los riesgos y salvar vidas.