"Ya hemos reforzado nuestra presencia a lo largo del flanco oriental y seguiremos vigilando la situación de seguridad, ajustando nuestra postura de disuasión y defensa según sea necesario", indicó Rutte a través de un mensaje compartido en redes sociales.
Rutte dijo que había hablado con el primer ministro búlgaro, Rumen Radev, sobre "los últimos ataques contra buques mercantes en el mar Negro".
"La OTAN seguirá colaborando estrechamente con nuestros aliados en el mar Negro", concluyó.
Un carguero se ha hundido y otro ha resultado dañado en ataques con drones en la madrugada del lunes al martes muy cerca de las aguas territoriales búlgaras en el mar Negro, según confirmó el Gobierno de Bulgaria, que indica que todo apunta a que Rusia es responsable.
Radev dijo en un vídeo en redes sociales que no cuentan con "pruebas sólidas y claras para imputar cargos a ninguna de las partes", pero agregó que "la lógica (...) apunta a la Federación Rusa", razón por la cual ha convocado a la embajadora de ese país para pedirle explicaciones.
Los equipos de rescate han localizado con vida a cinco de los dieciséis marineros que viajaban en el barco hundido, mientras siguen las tareas para encontrar a los otros once.
Se trataría del Azov Concord, un carguero con bandera de San Vicente y las Granadinas que viajaba desde Rumanía hacia Turquía, según la agencia especializada en transporte marítimo Maritime.bg, aunque las autoridades no han confirmado esa identificación.
El barco hundido fue atacado a 17 millas náuticas (27 kilómetros) de la ciudad costera búlgara de Krapets, cerca de la frontera con Rumanía.
En el otro ataque, a 18 millas (29 kilómetros) de Byala, resultó dañado el carguero de propiedad ucraniana Chelsea 3, que viajaba con bandera de Malta desde Turquía a Moldavia, según informó en rueda de prensa el gobernador de Varna, Mario Smrkov.
Radev calificó de inaceptables estos ataques contra buques mercantes. El primer ministro búlgaro se opone a que la UE ayude a Ucrania a defenderse de la agresión rusa y también considera que la península ucraniana de Crimea, ocupada ilegalmente por Moscú, es de facto territorio ruso.