"Me alegra anunciar que vamos a apoyar la iniciativa con una nueva contribución de 10 millones de euros. Ucrania necesita más armas y sobre todo defensas aéreas", dijo Michal en una rueda de prensa junto al secretario general de la Alianza Atlántica, Mark Rutte.
Ese montante se suma a los 21 millones de euros ya comprometidos por la pequeña nación báltica fronteriza con Rusia en el marco de la iniciativa PURL.
"Apoyar a Ucrania es parte de nuestra propia seguridad", abundó el jefe del Gobierno estonio, que acusó a Rusia de poner a prueba la unidad de los aliados.
"Rusia quiere que nos centremos en nuestros problemas y que nos cansemos de apoyar a Ucrania. No dejaremos que pase", abundó el jefe del Gobierno de la nación báltica, que el año pasado dedicó un 0,35 % de su PIB a apoyar a Kiev.
En 2026, el porcentaje es de un 0,28 % del PIB estonio, según Michal, que subrayó que la entrada en la OTAN de Ucrania sería, a largo plazo, la mayor "garantía de seguridad" para el país invadido por Rusia.
Estonia, según precisó Michal, emplea actualmente un 7 % de su PIB en gastos asociados en defensa y seguridad.
"Es un esfuerzo duro pero necesario", justificó Michal, cuyo país tiene previsto invertir 26.000 millones de euros en defensa en los próximos diez años.