Así se consolida el alza registrada durante varios meses seguidos el presente año y que muestran el shock económico que ha supuesto el cerco petrolero de EE.UU. a la isla, que disparó los precios de manera generalizada.
Las cifras oficiales no recogen el incremento de los precios en el mayoritario -y mejor abastecido- mercado informal, donde este dato podría alcanzar los tres dígitos, según expertos independientes.
Además, contrastan con la percepción general de claras subidas ligadas al bloqueo petrolero y a las sanciones secundarias impuestas por Washington desde mayo que ahuyentan a los inversionistas extranjeros.
Por categorías, resalta el aumento interanual en Bebidas Alcohólicas y Tabaco (46,71 %), seguido de Alimentos y Bebidas no Alcohólicas (42,66 %), Restaurantes y Hoteles (39,11%) y el Transporte (24,80%).
El sector de los Muebles y Artículos para el hogar también mostró un incremento de dos puntos porcentuales respecto a agosto y se situó en el 23,44%.
Otras categorías evidenciaron aumentos como la de Servicios de la Vivienda (21,62%), Bienes y Servicios Diversos (21,04%), la Educación (20,24), así como Prendas de Vestir y Calzado (12,85%).
El sector de la Salud (0,29 %) continúa como la categoría menos inflacionaria y también reportó un repunte bajo, las Comunicaciones (0,74 %).
Cuba se encuentra sumida en una grave crisis económica y energética, marcada tanto por razones internas como externas.
La combinación de la pandemia de la Covid-19, el endurecimiento de las sanciones de EE.UU. y las fallidas políticas económicas y monetarias nacionales agravaron los problemas estructurales de la economía cubana.
Los cubanos sufren, además de las 20 horas de apagón diarias, una inflación disparada, especialmente de los alimentos y los medicamentos en mercados informales.
El país caribeño acumula entre 2020 y 2025 una severa contracción de más del 15 % y organismos internacionales como la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL) indican que este 2026 la isla registrará la peor contracción económica de la región, con una caída proyectada del 10,3 % en su Producto Interior Bruto (PIB).