El Instituto Nacional de Estadística (INE) confirmó este miércoles los datos adelantados hace dos semanas, con la inflación subyacente (sin contabilizar la evolución de los precios de la energía y de los alimentos frescos) en el 3,1 %, dos décimas más que en el mes anterior.
La inflación general alcanzó en septiembre la tasa más alta desde febrero de 2023 (6 %) y encadena tres meses al alza: julio (3,6 %), agosto (4,3 %) y ahora septiembre, después de tres meses estabilizada en el 3,2 % -abril, mayo y junio- y lejos del 2,3 % marcado a principios de año.
Por su parte, la tasa subyacente lleva ocho meses consecutivos en el entorno del 2,9 %, moviéndose entre el 2,7 % y el 3,1 %, además de que se sitúa 1,8 puntos por debajo de la tasa general.
Uno de los grupos que más destacó por su influencia al alza en la tasa anual fue el del transporte, cuya variación anual subió un punto, hasta el 10,5 %, debido principalmente a los precios de los combustibles y lubricantes para vehículos personales y del transporte de pasajeros por vía aérea.
También el de actividades recreativas, deporte y cultura, que situó su tasa anual en el 3,6 %, casi 2,5 puntos por encima de la del mes pasado, ya que los paquetes turísticos se abarataron menos que en el mismo mes de 2025.
El detalle de la estadística muestra que el gasóleo subió un 34 % y la gasolina, un 27,5 %, a pesar de las reducciones incluidas en el Plan de Respuesta aprobado por el Gobierno como consecuencia del conflicto en Oriente Medio: el descuento al diésel pasó de 10 céntimos por litro en agosto a 20 céntimos en septiembre y el de la gasolina se redujo de 10 a 5 céntimos.
Esta rebaja fiscal pasará a los 20 céntimos en ambos casos a partir del 1 de noviembre, según lo previsto en el tercer paquete de protección a familias y empresas que aprobó el Ejecutivo a finales del mes pasado y que debe ser convalidado esta misma semana por la Diputación Permanente del Congreso.
El grupo de los alimentos y bebidas no alcohólicas se situó en el 2,7 %, aunque algunos productos de la cesta de la compra presentaron subidas mucho más pronunciadas, como las bayas frescas (47,4 %), las hortalizas (17,3 %), los cítricos frescos (15,1 %), los huevos (12,3 %) y las frutas tropicales (11,6 %).
Dejando a un lado el ámbito alimentario, lo que más se encareció respecto a un año antes fueron los combustibles líquidos (64,7 %), la joyería y los relojes de pulsera (22,8 %), el transporte de pasajeros por vía aérea nacional (15,3 %) y las prendas de vestir para bebés menores de 2 años (13,6 %).
En el extremo contrario, las mayores bajadas en septiembre las registraron el transporte de pasajeros por tren, un 11,2 % menos; el transporte de pasajeros por mar, con un descenso del 7,3 %; los periódicos, un 5,9 % menos; los equipos para deporte, un 4,7 %; y el café y sucedáneos, un 4,3 % menos.