Como ya ocurrió en Ceuta, el monarca y su esposa, la reina Letizia, saludaron a los miles de melillenses que los aguardaban con banderas y gritos a favor de España.
Los reyes llegaron al Palacio de la Asamblea de Melilla, donde fueron recibidos por el presidente de la ciudad, Juan José Imbroda, y los miembros del gobierno municipal, entre otras autoridades civiles y militares.
Con esta visita "comienza una nueva Melilla", destacó Imbroda, ya que la presencia real les da "confianza, certidumbre y esperanza en el futuro". A continuación, les entregó las llaves de la ciudad y el bastón de mando municipal.
"Hoy es un gran día para todos los melillenses, largamente esperado, pero al fin cumplido", según Imbroda, quien añadió que existen "todos los argumentos, razones y derechos históricos, políticos y jurídicos para proclamar que Melilla no es de España, es España", y es donde comienzan España y Europa, aseguró.
Valoró el "alto grado de compromiso" del rey por ponerse al frente en la grave crisis desencadenada por la entrada masiva irregular en Ceuta de más de 80.000 personas desde Marruecos el 30 y 31 de julio pasados: "Nos hemos sentido muy respaldados", enfatizó.
Felipe VI y Letizia visitarán hoy un colegio melillense y se reunirán con una representación de la sociedad local, como ya ocurrió la víspera en Ceuta.
Este es el primer viaje de los reyes a las dos ciudades españolas del norte de África desde que su proclamación, en 2014.