"Un solo generador puede mantener en marcha un hospital" y aunque "las familias ucranianas nunca sabrán sus nombres (el de los donantes), sentirán que no están solas", argumentó en el foro anual de la asociación española de Empresas Contratistas con las Administraciones Públicas (Aesmide).
La embajada y Aesmide firmaron un acuerdo de colaboración el pasado 25 de septiembre para poner en marcha una campaña dirigida a movilizar a las empresas españolas para recaudar fondos con los que comprar generadores eléctricos para Ucrania.
Sokolovska agradeció a Aesmide, a su presidente, Gerardo Sánchez Revenga, a la ONG Help to Ukraine, que también suscribió el acuerdo, y a todas las empresas que ya se han unido a la campaña. "Ustedes no se han quedado mirando, han decidido actuar", valoró.
"Después de un ataque escribes a tu hermana (por internet) y esperas un minuto, diez minutos, una hora, no hay respuesta porque no hay luz y no hay cobertura, y piensas si el hospital más cercano tendrá luz esta noche, si podrá operar el médico. Esta es la vida de millones de ucranianos cada invierno", describió.
Según la diplomática, no se trata de comodidad, sino de sobrevivir, y por eso Rusia "no ataca solo centrales eléctricas, ataca la vida misma, quiere que tengamos frío, que tengamos miedo, que nos cansemos y que nos rindamos, pero no lo va a conseguir", advirtió.
Agregó que la noche pasada, durante la llamada 'tregua energética' de la guerra, Rusia atacó con 39 misiles balísticos y 120 drones instalaciones energéticas de Kiev y de su región, e insistió en la necesidad de contar con generadores. "Un generador no es una máquina, es vida", sintetizó.