"Hasta que se establezca un gobierno elegido por el pueblo, (la nueva Administración) no debe descuidar, ni por un momento, el suministro de servicios diarios en la región y la creación de condiciones para las próximas elecciones", afirmó la Oficina del Primer ministro etíope en un comunicado.
Además, detalló que este Gobierno temporal trabajará sobre la "base directiva y la orientación proporcionada" por Adís Abeba, y para el "interés nacional de Etiopía, la unidad territorial de Etiopía y los intereses fundamentales del pueblo de Tigré".
Esta nueva Administración estará liderada por Asefa Abraha Hagos, quien integró la delegación del rebelde Frente Popular de Liberación de Tigré (FPLT) durante las negociaciones de paz del Acuerdo de Pretoria (2022), aunque acabó renegando del liderazgo insurgente.
Dicho acuerdo puso fin a la cruenta guerra que entre 2020 y 2022 enfrentó al FPLT y al Gobierno etíope, apoyado entonces por la vecina Eritrea, y en el que murieron al menos 600.000 personas, según la Unión Africana.
El Gobierno regional también estará integrado por figuras como el jefe de las Fuerzas de Paz de Tigré (FPT, milicia aliada del Ejército etíope), brigadier general Gebreegziabher Beyene; o por Redai Halefom, exvicepresidente de la antigua Administración interina de Tigré leal a Adís Abeba y exmiembro del comité central del FPLT.
Sus funciones principales serán restablecer la paz y la estabilidad, las estructuras gubernamentales, la infraestructura y la seguridad; así como fomentar el desarrollo regional y el retorno de los desplazados por el conflicto.
Del mismo modo, deberá preparar a la región para unas elecciones "pacíficas e inclusivas", reanudar los servicios sociales y coordinar actividades con los medios de comunicación.
"Salvo la prestación de servicios diarios en la región y la creación de condiciones propicias para las próximas elecciones, no tomará acciones con implicaciones estratégicas a largo plazo hasta que se constituya un gobierno elegido por el pueblo", recalcó el Gobierno etíope.
Etiopía consideró en el mismo comunicado que el FPLT ha sido derrotado, pero aún se dan combates entre el Ejército etíope y sus milicias aliadas contra esa insurgencia.
Etiopía ha acusado a Eritrea, país fronterizo con Tigré, de apoyar a los rebeldes, pero Asmara niega ese extremo.
La pasada semana, las FTP denunció la entrada de tropas eritreas en Tigré, como también reportó el Proyecto de Datos de Ubicación y Eventos de Conflictos Armados (ACLED), organización sin fines de lucro con sede en EE.UU. que monitorea conflictos.
ACLED informó en los últimos días de que el bando federal ha recuperado el control de ciudades como Aksum, Adua, Adigrat, Rama o Fatsi.
Las tropas federales también han alcanzado la ciudad de Zalambessa, que se encuentra justo en la frontera común con Eritrea y donde combaten, al parecer, contra fuerzas de Asmara.
El FPLT perdió el 3 de octubre el control de la capital regional, Mekelle, tras retirarse de la ciudad sin combatir.
Ese escenario se complica por la reciente formación de una alianza de siete grupos rebeldes y opositores -que incluye al FPLT- para derrocar al Gobierno etíope.