A través de un comunicado, el Ministerio del Interior detalló que este sexto proceso de destrucción, que concluirá el 30 de octubre, incluye más de dos toneladas de clorhidrato de cocaína, más de una tonelada de pasta básica de cocaína, seis toneladas de marihuana y cerca de una tonelada de ketamina, además de otras sustancias psicoactivas.
Los decomisos provienen de operativos ejecutados por la Dirección Antidrogas (Dirandro) de la Policía Nacional del Perú (PNP) y otras unidades especializadas en Arequipa y Junín, en el sur y centro del país respectivamente, que concentran la mayor cantidad de drogas derivadas de la coca incautadas.
Mientras que los decomisos de marihuana proceden principalmente de Piura, La Libertad, Loreto y Huánuco, regiones ubicadas en el norte del país.
El ministerio agregó que las sustancias estaban destinadas al mercado nacional y a redes internacionales de comercialización, con destinos en Norteamérica, Europa y Asia.
La destrucción de las sustancias, en cabeza de la cartera del Interior, busca fortalecer la lucha contra el tráfico ilícito de drogas y afectar las fuentes de financiamiento de las organizaciones criminales, evitando que las sustancias incautadas lleguen a las redes de comercialización ilegal.
El director general contra el Crimen Organizado de dicha cartera, Orlando Mendieta, destacó que esta medida debilita las economías ilegales del narcotráfico y que el kilogramo de clorhidrato de cocaína puede alcanzar un valor de entre 15.000 y 50.000 dólares en determinados mercados internacionales.
El ministerio añadió que en la jornada de destrucción de drogas participaron autoridades fiscales, policiales y representantes de la embajada de Estados Unidos en Perú.