"Se solicita a todos los miembros del Gabinete del presidente de la República que, en el ejercicio de sus funciones, se abstengan, hasta nuevo aviso, de cualquier contacto directo o indirecto con la Embajada del Reino de Bélgica en la República Democrática del Congo, así como con su personal diplomático y administrativo", señaló el jefe del gabinete, Anthony Nkinzo Kamole, en una directiva recogida por medios locales este viernes.
"En caso de necesidad debidamente justificada, cualquier gestión o comunicación deberá ser autorizada y realizarse exclusivamente a través del canal oficial del Ministerio de Asuntos Exteriores, de conformidad con los usos diplomáticos", añadió, sin hacer ninguna referencia a la investigación en Bélgica.
Kamole advirtió de que "cualquier incumplimiento (...) conllevará para su autor la aplicación de las sanciones administrativas y disciplinarias correspondientes".
Una fuente cercana a la Presidencia aseguró al medio local Actualité que la medida no guardaría relación con los citados registros.
La circular se divulgó después de que este miércoles la Fiscalía belga informara de registros en residencias situadas en Bruselas y sus alrededores, en el marco de una demanda presentada en julio de 2025 por ONG congoleñas y cuatro antiguos directores de Gécamines, principal empresa pública minera de la RDC.
La Fiscalía no concretó la identidad de los afectados pero la prensa belga reportó que se trataría de inmuebles propiedad de miembros de la familia Tshisekedi, entre los que podría encontrarse una residencia alquilada a menudo por el presidente y la primera dama.
Los investigados -entre los cuales se encuentran ciudadanos belgas, lo que permitió presentar la demanda en este país- están acusados de explotar ilegalmente recursos mineros de la región congoleña de Katanga (sureste).