"Nuestra misión es permitir que todos los miembros de servicio de las FDI (Fuerzas de Defensa de Israel, el ejército) ejerzan su derecho democrático al voto con un sufragio secreto, incluso durante actividades operacionales y de combate más allá de la frontera", afirmó, según un comunicado de las fuerzas armadas, el oficial a cargo del proceso.
"Las FDI son un ejército popular apolítico que hará todo lo necesario para asegurar que las elecciones se llevan a cabo como está previsto", continuó.
Desde este miércoles hasta el 27 de octubre, día en que todo el país acudirá a las urnas, los soldados en activo acudirán a los centros de votación.
De los 850 desplegados en distintas bases y territorios ocupados, un cuarto son móviles, con tal de permitir que la urna llegue a todos los soldados regulares y reservistas de distintas unidades desplegados. Mientras se desplazan, estas urnas permanecen cerradas y bloqueadas.
Cada centro de voto está gestionado y custodiado por cuatro soldados, añadió la fuente militar.