Manifestantes matan de una paliza a un extranjero en el este de Sudáfrica

Nairobi, 22 oct (EFE).- Un ciudadano extranjero fue asesinado de una paliza en la mañana de este jueves en el este de Sudáfrica, en la ciudad de Durban, confirmó la Policía, en lo que podría ser un ataque xenófobo, después de meses de marchas contra la inmigración irregular en el país.

"La información disponible en este momento sugiere que un grupo avanzaba por la calle Dr Pixley kaSeme en dirección a la calle Maud Mfusi. Al parecer, dos hombres se alejaron del grupo y se acercaron a un hombre al lado de la carretera", explicó en declaraciones recogidas por medios locales el portavoz del Servicio de Policía de Sudáfrica (SAPS, en inglés) en la provincia de KwaZulu-Natal, coronel Robert Netshiunda.

"Se alega que la víctima fue agredida por un grupo de unas cincuenta personas y fue declarada fallecida en el lugar de los hechos", añadió, al precisar que se había abierto un caso por asesinato, mientras el SAPS sigue con sus investigaciones para esclarecer los hechos e identificar a posibles sospechosos.

Se cree que la edad del muerto se situaba entre finales de la treintena y comienzos de la cuarentena.

"La Policía está siguiendo varias líneas de investigación y utilizando todos los recursos a su alcance para identificar a posibles sospechosos. Por el momento, se desconoce el móvil del asesinato y se insta a los miembros de la comunidad a no difundir información no verificada", subrayó Netshiunda.

Los hechos se produjeron después de que Durban fuera escenario este miércoles de marchas antiinmigración, en forma de convoy motorizado, protagonizadas por conductores de plataformas de transporte y lideradas por el grupo March and March, una de las formaciones que han impulsado las movilizaciones de los últimos meses en el país.

Durante la marchas, según reportó la prensa sudafricana, negocios regentados por extranjeros cerraron y migrantes fueron atacados, mientras se desplegaron efectivos de la Fuerza Nacional de Defensa de Sudáfrica (SANDF).

Los grupos antiinmigración culpan a los migrantes de los problemas económicos, las deficiencias en los servicios públicos y las altas tasas de criminalidad en Sudáfrica; incluso han llegado a impedirles el acceso a la atención sanitaria y a la educación en centros públicos.

Aunque dicen protestar contra la inmigración irregular, la violencia xenófoba a menudo ha afectado de manera indiscriminada a extranjeros procedentes de otros países africanos.

Más de 260.000 ciudadanos de Zimbabue, Malaui, Ghana, Mozambique, Nigeria, Kenia, Uganda, Tanzania y la República Democrática del Congo (RDC) fueron repatriados a sus países de origen en los últimos meses frente a esta ola de xenofobia, según datos oficiales de los respectivos gobiernos.

Las tensiones xenófobas son un problema recurrente en Sudáfrica y, en los últimos años, han provocado oleadas de violencia que se han saldado con decenas de muertes, especialmente en barrios vulnerables.

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