Según informó este sábado a EFE un portavoz del Ayuntamiento de Hebrón, las autoridades israelíes cerraron todos los accesos a Hebrón, capital comercial del sur de Cisjordania y que suele acoger los fines de semana a miles de personas que acuden allí a comprar, a tres días de la celebración de elecciones generales en Israel
Las tropas israelíes se desplegaron el viernes noche por la ciudad y comenzaron una operación militar que ha resultado por el momento, según una estimación inicial del Ayuntamiento, en el desplazamiento forzoso de 492 familias.
Los responsables municipales celebran este sábado una reunión para establecer un plan de emergencia en respuesta a las redadas israelíes, informó la fuente del consistorio.
El Ejército israelí informó en la noche del viernes del inicio de la operación.
"Las fuerzas han comenzado a realizar registros minuciosos, precisos y focalizados en toda la zona con el fin de localizar y desmantelar infraestructuras terroristas y armamento, al tiempo que interrogan a sospechosos", indicó en un comunicado.
Según el Ejército, se prevé que la operación continúe durante varios días y durante ella las fuerzas israelíes han establecido tres puntos de salida de la ciudad, donde cada ciudadano es interrogado y, si es sospechoso, retenido.
Además, las autoridades israelíes comenzaron a demoler estructuras calificadas por Israel como "ilegales" en Hebrón y cercanas al lugar donde ocurrió el ataque, en el que los dos atacantes fueron abatidos.
La agencia de noticias palestina Wafa informa este sábado de que las familias desplazadas son de las zonas de Al Yalda y Deir Baha. También reporta la demolición de edificios y tiendas en la zona de Farsh Al Hawa.
Wafa informa del arresto de al menos 13 personas durante las redadas israelíes.
Preguntado por EFE, el Ejército israelí no ofreció por el momento datos del número de arrestados ni de personas desplazadas en la operación.
Tras el ataque, el primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, anunció una operación militar de gran escala en Cisjordania, con evacuaciones forzosas de residentes de barrios palestinos, registros casa por casa y destrucción de infraestructuras que Israel considera terroristas.
En un videomensaje, aseguró que el Ejército se está preparando para una operación "a una escala no vista desde la Guerra de los Seis Días" de 1967, durante la cual Israel ocupó Cisjordania y Jerusalén Este, que eran controladas por Jordania desde 1948.