El comisario del condado de Tonj Norte, Agany Lok Agany, explicó a EFE que los ataques tuvieron como objetivo el campamento ganadero de Majak y la aldea de Athiengpuol, donde unos jóvenes armados trataron de robar ganado antes de dividirse en dos grupos y desatar enfrentamientos entre comunidades de pastores rivales.
Según Agany, los asaltantes incendiaron viviendas en Athiengpuol y señaló que el recuento preliminar de fallecidos alcanzó al menos los 20, aunque el número de heridos y el alcance total de los daños puede ascender, ya que las autoridades siguen evaluando la situación.
Los ataques supusieron una nueva escalada de la violencia intercomunitaria en Tonj Norte, donde grupos armados rivales han llevado a cabo repetidamente robos de ganado y represalias contra comunidades vecinas.
Este último derramamiento de sangre se produjo apenas un día después de que al menos 18 personas murieran el domingo en distintos episodios de violencia relacionados con el robo de ganado en la misma demarcación administrativa.
Agany había declarado anteriormente a EFE que el deterioro de la situación de seguridad se veía agravado por un vacío administrativo tras la destitución del antiguo gobernador de Warrap y el retraso en la llegada de su sucesor recién nombrado.
El presidente Salva Kiir nombró a Angelo Ngot Mayar gobernador interino el 21 de octubre, en sustitución de Bol Wek Agoth, quien posteriormente fue nombrado ministro interino de Asuntos del Gabinete.
Warrap ha sido escenario de repetidos enfrentamientos mortales entre comunidades pastorales, a menudo relacionados con disputas por el ganado robado, la competencia por las tierras de pastoreo y los ciclos de ataques de venganza.
En agosto, al menos 60 personas murieron y 50 resultaron heridas en actos de violencia similares en Tonj Norte, lo que provocó nuevos llamamientos para que se adoptaran medidas de seguridad más estrictas con el fin de evitar un nuevo derramamiento de sangre.
El Gobierno de Sudán del Sur declaró un estado de emergencia de seis meses en Warrap en 2025 tras una escalada de la violencia comunal y los robos de ganado.
Los últimos ataques se producen menos de dos meses antes de las primeras elecciones generales de Sudán del Sur desde su independencia en 2011, previstas para el 22 de diciembre, en medio de la preocupación de que la persistente inseguridad pueda socavar los preparativos para las votaciones en varias partes del país.