El jefe de la diplomacia eslovaca, que viajó a la capital rusa para reactivar una comisión intergubernamental bilateral que había quedado suspendida tras el inicio de la invasión rusa de Ucrania, abordó el tema del abastecimiento energético también con el ministro de Ciencia y Educación Superior, Valeri Falkov.
"Un punto central fue el contrato de suministro de gas de Eslovaquia, vigente hasta 2034; al respecto, se advirtió de que los cambios impulsados por la Unión Europea podrían derivar en costes de arbitraje por valor de miles de millones", informó Blanar en X tras el encuentro.
Bratislava ha impugnado en el Tribunal de Justicia de la Unión Europea la prohibición de importar gas ruso a partir del otoño de 2027.
Blanar condenó las acciones de Rusia en Ucrania, pero al mismo tiempo subrayó la necesidad de mantener el diálogo para proteger los intereses nacionales y sostuvo que el suministro de combustible es de una "prioridad absoluta para asegurar la seguridad energética" del país, según aseveró antes del encuentro.
Eslovaquia y Rusia anunciaron recientemente el restablecimiento de sus contactos diplomático-militares mediante el envío de dos agregados militares eslovacos a Moscú y la recepción de un representante ruso en Bratislava, lo que ha avivado el temor de la oposición a un incremento del espionaje ruso en suelo comunitario.
Según el Ministerio de Exteriores eslovaco, en el marco de la Comisión Intergubernamental, presidida por Blanar y Falkov, Moscú y Bratislava abordan también otros asuntos, como la cooperación en energía, energía nuclear, agricultura, protección del medio ambiente, cultura, turismo y deporte.
En lo que respecta a cooperación nuclear, Eslovaquia tiene que decidir si renueva hasta 2030 el contrato de suministro con TVEL -una sociedad que pertenece al consorcio estatal ruso Rosatom-, que vence este año.
La oposición parlamentaria considera que, con esta visita, Blanar daña la reputación de Eslovaquia ante los socios comerciales y aliados más importantes dentro de la UE.