Más de 3,2 millones de israelíes ya han votado este martes en los comicios generales, en lo que supone también la cifra más alta desde el año 1973, según los datos de la Comisión Electoral Central de Israel.
El portavoz de la Comisión, Dean Livne, informó en rueda de prensa desde la Knéset (Parlamento) de la "alta tasa de participación" en la jornada, en la que se han registrado colas de votantes en los colegios electorales.
"Somos conscientes de que se han formado filas; la alta tasa de participación es prueba de ello. Por consiguiente, hemos dado instrucciones a los secretarios de los centros de votación para que agilicen el proceso; por ejemplo, permitiendo que un elector ingrese y complete su identificación mientras otra persona aún está emitiendo su voto", afirmó al respecto.
Para evitar aglomeraciones, recomendó a los israelíes acudir lo antes posible a los centros de votación, que cierran a las 22.00 hora local (20.00 GMT), y advirtió de los pronósticos de lluvia durante la tarde, que podrían provocar retrasos adicionales.
El Ejército israelí también ofreció la tasa de participación de los militares hasta las 13.00 hora local, que aumentó en más de cuatro puntos desde los últimos comicios de 2022, hasta un 48 % de los israelíes que están prestando servicio en las Fuerzas de Defensa de Israel (IDF).
Israel acoge este martes unas reñidas elecciones clave para el futuro del primer ministro, Benjamín Netanyahu, y las primeras celebradas desde los ataques de las milicias propalestinas de Hamás hace tres años, cuyas encuestas dan la victoria, por un estrecho margen, al opositor Gadi Eisenkot.
Si bien un total de 38 partidos concurren, se espera que solo 11 superen el umbral del 3,25 % del electorado necesario para obtener representación parlamentaria, en unos comicios con dos bloques muy reñidos que, según las últimas encuestas, no tendrán mayoría para gobernar sin el apoyo de los partidos árabes.