"Cuatro países con Polonia -Alemania, Países Bajos y Noruega- competían por el emplazamiento europeo de esta inversión. Incluso en la fase de solicitud, la propuesta polaca fue considerada la mejor", se congratuló en X.
"Desde el principio mantuvimos contacto constante con la parte estadounidense", afirmó y agregó que la decisión es el resultado "de muchos meses de negociación" con el Pentágono.
A raíz de las guerras en Ucrania y en Oriente Medio, actualmente existe una gran escasez de misiles interceptores para sistemas Patriot de fabricación estadounidense, empleados por países de la OTAN, así como por países del Golfo y del este asiático y por la propia Kiev.
Por ello, el productor de estos misiles, Lockheed Matin, es incapaz de suplir la demanda en estos momentos, aunque tiene la intención de triplicar la producción de aproximadamente 600 misiles al año a aproximadamente 2.000 anuales.
En la última cumbre de la OTAN en Ankara, Polonia, Alemania, Países Bajos y Suecia firmaron una declaración para instalar un centro de mantenimiento para estos misiles, que, aunque no contribuyese a incrementar las reservas de munición, pudiera allanar el camino para su futura producción en Europa.
Además, en la actualidad los misiles tienen que ser transportados a Estados Unidos para su mantenimiento e inspección, una labor que, de ser trasladada a Europa, reduciría costes y agilizaría el proceso.
En los últimos meses, Washington también se planteó la posibilidad de conceder a Ucrania una licencia para producir los valiosos misiles, que son una de las pocas opciones para interceptar misiles balísticos enemigos, aunque finalmente el presidente estadounidense Donald Trump acabó descartando esta opción.