Preguntado antes de viajar a dos mitines de campaña en Texas si respetaría el desenlace de los comicios del 3 de noviembre sin importar qué partido obtenga la victoria, Trump respondió: "Lo haré, si son unas elecciones limpias".
El mandatario agregó que "encontraría la manera" de trabajar con los demócratas si estos arrebatan a los republicanos el control de la Cámara de Representantes, como pronostican las encuestas.
El republicano ha expresado dudas sobre la seguridad del sistema electoral en el país, a pesar de que expertos y autoridades electorales insisten en su fiabilidad.
Un 70 % de los estadounidenses no confía en que el mandatario acepte los resultados si los republicanos pierden los comicios, según una encuesta de la semana pasada de The Washington Post, ABC News e Ipsos.
Trump sigue sin reconocer su derrota en las elecciones presidenciales de 2020, que perdió frente al demócrata Joe Biden, y continúa asegurando sin pruebas que le fueron robadas.
Este lunes anunció una recompensa de un millón de dólares a quien denuncie algún caso de fraude en las próximas elecciones legislativas o en comicios pasados si su declaración sirve para procesar o condenar a los presuntos implicados.
El pasado 16 de julio, el presidente dio un discurso a la nación en horario de máxima audiencia en el que insistió en sus acusaciones sobre las elecciones de 2020, nuevamente sin aportar pruebas contundentes sobre la supuesta manipulación.
Los sondeos favorecen a los demócratas, que tendrían grandes posibilidades de hacerse con el control de la Cámara Baja, y podrían disputar la mayoría del Senado, en medio de la impopularidad de Trump por la elevada inflación y la guerra de Irán.