'The Grand Ofrenda at Times Square', que se realiza por segundo año, ha atraído a un numero grupo de personas al sector turístico donde las Catrina -vestidas muy elegantes, algunas con ropa típica mexicana o de gala y que adornan su cabeza con flores- resguardan el altar donde se rinde tributo a estrellas de la música mexicana: Pedro Infante, José José, Juan Gabriel, Paquita la del Barrio, Vicente Fernández, Jenni Rivera y Chavela Vargas.
No falta en el altar y toda la zona dedicada a México la flor de cempasúchil, nativa de ese país, color naranja mientras que mariachis y danzantes, con su rostro pintado de calavera, interpretan conocidos temas de su país, -que comenzó con un huapango- y se presentarán durante el fin de semana.
"El propósito de este evento es compartir la cultura mexicana en Nueva York", comentó a EFE Jorge Fierro, de la organización cultural Miztli.
La también organización cultural The Grand Ofrenda con la ayuda de Miztli, ambas con sede en Nueva York, se han dado a la tarea de compartir sus tradiciones en esta ciudad, con una gran población de mexicanos.
En el evento -que se extenderá hasta el próximo lunes, Día de los Muertos- están presentes Jalisco, Michoacán, Ciudad de México y Aguascalientes, que rinde tributo al ilustrador, grabador y caricaturista José Guadalupe Posada (1852-1913), que nació en ese estado, uno de los más grandes artista plástico de México.
Aguascalientes muestra a los neoyorquinos algunas de las caricaturas de sátira política del artista, cuya obra más emblemática, 'La calavera Garbancera', -conocida como la Catrina- 'ha trascendido generaciones y fronteras hasta convertirse en uno de los símbolos más reconocidos del día de los muertos' destaca sobre Posada, de quien también se muestra una figura -vestido también elegante con un conjunto de chaqueta y pantalón negro y camisa blanca- a la entrada en la sección dedicada a este estado.
Michoacán por su parte también muestra un altar, con velas, esqueletos, vasijas y otros elementos de la cultura mexicana.
Los altares y Catrinas fueron organizados por un grupo de inmigrantes mexicanos pero todo lo que se muestra fue enviado desde México por los estados participantes, según su tradición para los altares.