Esta cumbre, que se celebra entre este domingo y el próximo miércoles en Antigua y Barbuda, miembro de Caricom y antigua colonia británica, contará con la presencia del rey Carlos III, quien esta semana visitó también Bahamas y Guyana.
Previo a la cita, Carla Barnett, secretaria general de Caricom, una organización integrada por quince países caribeños cuya sede está en Guyana, aseguró que llevan en agenda el tema de las reparaciones porque son "los crímenes de lesa humanidad que jamás podremos olvidar".
Para Barnett, es "un momento crucial en la búsqueda de justicia reparadora", después de la histórica resolución de la ONU que declara la trata de africanos esclavizados como "el crimen más grave contra la humanidad".
La Commonwealth está compuesta por 56 países con lazos históricos con el Reino Unido, entre ellos muchos africanos y la mayoría de los miembros de Caricom, organización que creó la Comisión de Reparaciones en 2013.
El presidente de dicha Comisión, el historiador barbadense Hilary Beckles, hizo este mes un llamamiento a retomar el debate internacional sobre la justicia reparadora e instó al Reino Unido y a la Commonwealth a tomar medidas concretas.
"Se ha tomado una decisión democrática a escala mundial. La inmensa mayoría de la humanidad ha manifestado que es hora de sentarse a dialogar sobre las metodologías para reparar los legados de este crimen", afirmó Beckles.
El historiador volvió a insistir esta semana en el tema y se dirigió directamente a Carlos III, "el hombre que hoy reflexiona sobre la historia de su familia", a quien instó a utilizar su posición como jefe de la Commonwealth para promover ese diálogo.
"La Commonwealth puede convertirse en una institución moral comprometida con la justicia humana; eso es lo que pedimos desde Caricom y la Unión Africana, junto con todos aquellos comprometidos con este proceso de justicia reparadora para los pueblos que han sufrido el crimen más grave del mundo moderno", subrayó.
Beckles dejó muy claro que la justicia reparadora no se limita a la mera exigencia de una compensación económica sino que aboga por "la restauración de la dignidad humana y por la creación de un proceso que permita establecer alianzas en favor del desarrollo y el progreso humano".
El Plan de Diez Puntos de Caricom para la Justicia Reparadora incluye, además de la cancelación de la deuda y la compensación monetaria, la salud pública, la educación, la rehabilitación psicológica, el desarrollo cultural, el apoyo a las comunidades indígenas y la justicia de género.
Kibwe Copeland, organizador comunitario de The Repair Campaign en Guyana (Campaña por las Reparaciones), dijo a EFE que la monarquía debe pedir disculpas y mostrarse abierta al diálogo sobre las reparaciones.
"La esclavitud no solo es lamentable, sino que constituyó el crimen más grave contra la humanidad -tal como han confirmado las Naciones Unidas- y sigue afectando la vida de las personas", denunció.
El activista citó como principales víctimas a los africanos que fueron tratados como propiedad, los pueblos indígenas que perdieron sus tierras y aún hoy enfrentan enormes desafíos, y los trabajadores bajo contrato que también sufrieron diversos grados de brutalidad.
"Es un asunto que los británicos deben reconocer", subrayó.
Como monarca constitucional, el rey no puede comprometer disculpas formales ni reparaciones sin el aval del Gobierno británico, que el pasado 7 de septiembre reiteró que el Reino Unido "no paga ni pagará" reparaciones.
Por ello, Carlos III se ha limitado durante su gira por el Caribe a expresar su pesar, usando fórmulas similares a las empleadas como príncipe de Gales por ejemplo en Barbados, durante la ceremonia en la que el país se convirtió en república en 2021.
"Es justo que reconozcamos el gran sufrimiento y las injusticias del pasado en estas islas y más allá, incluso mientras nos alegramos de los éxitos del presente y construimos nuevas oportunidades para el futuro", afirmó el monarca en Bahamas.