Durante casi dos semanas los casi 200 países participantes de la convención debatieron cómo cumplir estos compromisos ante el patente atraso en el cronograma previsto, extendiendo en una jornada el evento.
Los planes aprobados en el Marco Mundial de Biodiversidad de Kunming-Montreal durante la Conferencia de las Naciones Unidas sobre Biodiversidad (COP15) hace cuatro años incluían 23 objetivos, entre los cuales estaba la protección de al menos el 30 % de la superficie del planeta.
Sin embargo, el informe parcial publicado de cara a la COP17 alertó que estos planes estaban lejos de cumplirse, por lo que uno de los temas prioritarios de la reunión de Ereván fue la búsqueda de un plan para impulsar medidas concretas y cumplir los planes para 2030.
Greenpeace reconoció que en la COP17 fue presentada una hoja de ruta que buscaba encarar este reto, pero insuficiente para resolver los problemas enunciados en el informe parcial.
Un punto de vista matizado por WWF, según el cual "hay más motivos para celebrar que para criticar", ya que el plan de acción aprobado en Armenia deberá ayudar a los Estados a pasar de compromisos verbales a acciones prácticas.