El ministro de Información interino de la Zona Administrativa Especial de Abyei, Yohanna Akol Ngor, acusó a "grupos armados afiliados a la milicia Ejército Blanco" de llevar a cabo el ataque en el condado de Mijak", en la región en disputa entre Sudán y Sudán del Sur.
"Los atacantes llegaron desde el condado de Mayom, en el estado vecino de Unity, y pertenecen a grupos armados afiliados a la milicia Ejército Blanco, leal a Riek Machar", afirmó Akol a EFE.
El ministro señaló que los asaltantes lanzaron el ataque aproximadamente a las 05.00 hora local, "matando a siete civiles, hiriendo a varios más y robando cerca de 75 cabezas de ganado".
Dos soldados de las Fuerzas de Defensa del Pueblo de Sudán del Sur (SSPDF) también murieron durante los enfrentamientos posteriores, cuando jóvenes locales persiguieron a los atacantes, lo que elevó la cifra de fallecidos a nueve.
"El intercambio de disparos cesó hace apenas unas horas, y nuestro personal sigue sobre el terreno evaluando la situación", indicó Akol, que condenó el ataque y afirmó que las autoridades locales continúan evaluando el número de víctimas e identificando a los responsables.
Hasta el momento el Ejército Blanco no ha reivindicado el ataque.
El Ejército Blanco, una milicia juvenil armada y poco estructurada, está integrada sobre todo por miembros de la etnia nuer, una de las principales comunidades de Sudán del Sur, y durante la guerra sursudanesa (2013 a 2018) combatió junto al Movimiento de Liberación del Pueblo de Sudán en la Oposición (SPLM-IO), la oposición liderada por Machar.
Sin embargo, tras la firma del acuerdo de paz de 2018, la milicia fue distanciándose progresivamente de Machar. Por su parte, el SPLM-IO también ha sostenido que el Ejército Blanco opera como una fuerza independiente, al margen de la estructura y de su cadena de mando.
El ataque se produce en un contexto de creciente tensión política y de seguridad en Sudán del Sur, donde Machar, que además es exvicepresidente del país, está siendo juzgado en Yuba bajo arresto.
Abyei es un territorio rico en petróleo reclamado tanto por Sudán como por Sudán del Sur y ha sido escenario de recurrentes brotes de violencia que involucran a grupos armados, robo de ganado y disputas intercomunitarias.
El ataque más reciente se produce tras una mortífera incursión con drones en esa zona contra el mercado de Amiet el pasado 19 de octubre, que causó la muerte de al menos 135 personas, según las autoridades locales.
Las autoridades locales atribuyeron dicho ataque a las Fuerzas Armadas de Sudán, una acusación que no ha sido verificada de forma independiente, mientras Jartum no se ha pronunciado todavía al respecto.