En respuesta a una pregunta de EFE durante una comparecencia con su homólogo portugués, Espá vinculó su próximo viaje a Moscú con la preocupación de su Gobierno por estos ciudadanos y la necesidad de esclarecer su paradero y gestionar la repatriación de los fallecidos.
El canciller anunció que sostendrá "reuniones del más alto nivel con la Cancillería rusa" para abordar la situación de esos "450 peruanos que fueron enrolados, muchos de ellos por organizaciones criminales".
Estas organizaciones, añadió, "mediante engaños y falsas promesas los llevaron a Rusia".
"Tenemos una preocupación primero en relación al paradero de esos peruanos, a la situación de los peruanos, si están vivos, si están desaparecidos y, en el caso de los peruanos que han fallecido, lograr pues su repatriación al Perú", manifestó.
Espá señaló que estas cuestiones formarán parte de las conversaciones "constructivas" que desarrollará con el Gobierno ruso.
Preguntado sobre si solicitará garantías para que los peruanos puedan regresar a su país, no concretó qué compromisos buscará obtener de Moscú.
Las denuncias de captación mediante falsas ofertas laborales han movilizado durante meses a los familiares de los afectados. En abril, un centenar de familias denunciaron ante la Fiscalía presuntos delitos de trata de personas, al asegurar que sus allegados habían aceptado trabajos civiles y promesas de pagos en dólares, pero terminaron enviados al frente de batalla tras llegar a Rusia.
Según un comunicado del Congreso peruano publicado el 20 de octubre, Espá había informado de 25 peruanos fallecidos, 187 desaparecidos, 132 que continuarían en actividad y cuatro prisioneros de guerra en Ucrania. Sin embargo, este domingo, el ministro habló de diez fallecidos identificados y de unos 50 ciudadanos repatriados.
El Gobierno peruano busca también recuperar los cuerpos de los fallecidos, una de las gestiones que Espá abordará durante su visita a la capital rusa, donde sus actividades oficiales están previstas del 7 al 9 de noviembre.