Cuando la mascota padece de anorexia el sistema inmunológico se debilita, lo que ocasiona enfermedades que pueden llegar a ser serias, debido a que el cuerpo no tiene la energía suficiente.
Sus órganos reducen al máximo su funcionamiento por lo que el animal casi no produce desechos. La respiración también es otro factor, pues se hace más lenta. Las causas pueden ser muy variadas, desde heridas en la boca, lengua, problemas en los dientes hasta trastornos neurológicos o enfermedades infecciosas, estados febriles o estrés ambiental.
Cuando este tipo de situaciones ocurre, lo ideal es recurrir al veterinario. El profesional realizará exámenes a la mascota, tanto físicos como de laboratorio para determinar con exactitud la causa.
No hay una manera de prevenir, ni razas predispuestas, cualquier animal puede padecer el problema.
La manera de actuar ante estos casos es tratar de estimular a la mascota para que coma con dietas especialmente formuladas para el efecto, con alimentos que contienen alto grado de calorías y que son muy sabrosas y atractivas para los que padecen esta enfermedad. Si aún así el animal rechaza, debe ser internado y el tratamiento quedaría a cargo del profesional.
Algunos consejos prácticos para tratar de alimentar a la mascota pueden ser:
- Suministre balanceados de buena calidad y con un buen aroma de modo a que el perro tenga ganas de alimentarse.
- Consulte a su veterinario en caso de que desea administrar a su mascota algún medicamento para tener apetito.