La combinación de pasto Brachiaria ruziziensis con maíz para grano se puede realizar una vez cosechada la soja entre enero, febrero y marzo. Esta siembra de maíz junto con pasto se realiza utilizando una sembradora a la cual se le adapta un sistema de kit de pastura.
Elemento llave
El elemento llave en el suelo es el carbono, por su incidencia en el mejoramiento físico, químico y biológico.
Datos de la universidad de São Paulo, Brasil, señalan que una hectárea de monte recicla de manera natural 27 toneladas de cobertura vegetal y radicular al año. Haciendo una comparación con la dinámica del bosque que es el ideal, una hectárea de pasto Brachiaria puede llegar hasta 25 toneladas por hectárea año, y en el caso de maíz la cobertura superficial puede llegar hasta 10 toneladas de materia seca, por tanto juntos superan lo que un bosque produce.
Con esto, el suelo aumenta en macroporosidad e infiltración de agua, también aporta materia orgánica, y aumenta la retención de humedad.
En el caso de la lluvia, la misma se infiltra mejor e incluso se mejora la estructura física del suelo que estará listo para recibir las semillas de soja.