Añadió que, por ejemplo, “ocio cero” es un programa en el que los reclusos se van a movilizar mediante horarios regimentados, con espacios para el estudio y momentos de esparcimiento, cultos, además de recibir capacitación técnica integral para que tengan la oportunidad de desarrollar sus actividades de la mejor manera en el medio libre.
De acuerdo con los datos, este nuevo modelo a ser implementado contempla además la atención a la salud, con una orientación en cada persona a partir de la integración de los factores biológicos, psicológicos y sociales. A su vez incluye un tratamiento acorde a las recomendaciones internacionales en materia de derechos humanos. “Los reclusos, en todo momento, deberán dedicarse al estudio, trabajo, deporte, limpieza y solo deben ingresar a las celdas para su descanso”, agrega.
Cada uno de los tres centros penitenciarios cuenta con ocho módulos, de los cuales uno es el de alta seguridad, y están diseñados para cumplir la rehabilitación, capacitación y reinserción social. El Lote 1, que al cierre del mes de julio tiene 29% avance, el Lote 2 que está con una ejecución del 35%, ambos en Emboscada y el Lote 3 en Minga Guazú, cerca del 48% de avance. Albergarán hasta 1.320 personas.