Antes de arrancar una forestación (plantar árboles donde no había bosques) o una reforestación (plantar en un lugar donde ya había árboles) es fundamental que el productor defina el objetivo con el cual va a llevar adelante este trabajo, explica.
Biomasa
Por ejemplo, si decidimos plantar para biomasa (producto susceptible de convertirse en combustible), se deben elegir plantines de variedades especiales para ese fin. En cuanto a la densidad recomendada para la siembra de eucalipto para biomasa, se habla de 8 metros entre filas y 1 metro entre plantas, por tanto, se busca volumen de producción con esta densidad llegando a unas 1.250 plantas por hectárea o más, no hay necesidad de raleos y ni podas.
Madera sólida
Cuando la finalidad del cultivo de eucalipto es para madera sólida, ya sea para vigas, tablas, láminas, muebles, también se debe elegir una variedad de plantines creada para ese efecto.
El objetivo es lograr un buen diámetro de planta y a diferencia del cultivo que se realiza para biomasa, este es para madera sólida y sí deberá conocer de manejos culturales como podas y raleos de acuerdo a la densidad, en un periodo de 10 a 12 años.
En cuanto a la densidad recomendada para este sistema, hablamos de 833 plantas por hectárea, que puede ser 6 metros entre hileras y 2 metros entre plantas o una densidad de 250 plantas por hectárea que es muy utilizada para el sistema silvopastoril, con poda, pero sin raleo, específica.
Análisis de suelo y preparación
Como cualquier cultivo, antes de encarar el plantío de eucalipto es fundamental realizar un análisis de suelo, para luego realizar las correcciones, sean con encalado o fertilización del mismo. De acuerdo a la necesidad de movimiento de suelo, se definirá si el campo necesita del paso de una rastra y realización de filas para la plantación realizada con subsolado a 70 centímetros de profundidad.
Si existen pendientes pronunciadas en el lugar donde se establecerá la plantación, se recurrirá a las curvas de nivel, cortando las pendientes para evitar la erosión a causa del agua que pueda escurrirse, comenta.
Uso de hidrogel
Una vez preparado el hoyo donde se enterrará el plantín, se debe poner el hidrogel que sirve para mantener húmedo el suelo y la raíz de la planta, asegurando la inversión del productor.
El hidrogel es un retentor de agua que, cuando se incorpora al suelo o un sustrato, absorbe y retiene grandes cantidades de agua y nutrientes si estos son solubles.
A diferencia de la mayoría de los productos a los que se hidratan, este tiene la propiedad de liberar fácilmente el agua absorbida y nutrientes, lo que permite que la planta contenga agua y nutrientes disponibles a voluntad en función de los ciclos de absorción-liberación.
Al contacto con el agua comienza su absorción del vital líquido hasta 200 veces su peso, es decir hasta 200 litros por cada kilo (dependiendo la pureza del agua).
Cuando en la tierra se empieza a perder agua y humedad, el hidrogel comienza a liberar agua, de acuerdo a las necesidades de la raíz, manteniéndola siempre hidratada, esto sucede en todo tipo de plantas, permitiendo un importante ahorro de agua y una menor frecuencia de riego.
Cabe destacar que en nuestro país se usa el hidrogel desde hace unos 5 años, y también los horticultores ya lo están probando.
Plantación
Los plantines se reciben del vivero, a raíz desnuda o en tubetes que se deben tratar con mucho cuidado para no dañar las raíces. Luego se prepara en hoyo en el suelo con profundidad de unos 10 centímetros, y es fundamental que la raíz de la planta entre recta, no debe quedar de costado. Al enterrar el plantín debe quedar bajo tierra toda la raíz y hasta una pulgada del tallo, mientras que por otro lado, la raíz no puede quedar al aire libre, finaliza el ingeniero.