El inspector superior Edgar Sosa, jefe del Servicio Operativo Alcotest de la Patrulla Caminera, informó sobre los vehículos sacados de circulación en el punto de control ubicado sobre Mariscal López, frente a la UNA, que en algunos casos los conductores pagan la multa y viene otra persona para retirar el vehículo. “Se efectúa un acta de responsabilidad al que va a llevar, el que dio positivo alcotest ya no puede manejar, puede dejar el vehículo y volver otro día”, indicó.
En referencia a las motos requisadas, que fueron 10, informó que los conductores de los biciclos tienen un alto grado de alcohol.
“Los motociclistas alcoholizados muchas veces son los que pierden la vida en los accidentes, son fatales o pérdida de miembros, traumatismo de cráneo, con secuelas para toda la vida”, sostuvo.