Senado de Pensilvania escucha los testimonios de la denuncia de fraude

Audiencia en el Senado de Pensilvania, donde se exponen los testimonios de diversos testigos de las irregularidades que observaron el día de las elecciones.Archivo, ABC Color

El Senado de Pensilvania lleva adelante audiencias para escuchar los testimonios sobre las irregularidades constatadas en ese estado, en las elecciones presidenciales de los Estados Unidos el pasado 3 de noviembre, que junto a otra media docena de estados claves muestran graves inconsistencias.

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Diversos testigos desfilaron ante la comisión senatorial de Pensilvania, relatando la serie de irregularidades que observaron el día de los comicios, y durante el escrutinio, en las jornadas posteriores.

El abogado Rudy Giuliani, del presidente Donald Trump, presentó a los testigos que respaldan sus alegatos de que ocurrió un fraude masivo en estados claves donde el mandatario ganaba cómodamente, hasta que el escrutinio fue detenido, y horas después, los votos comenzaron a sumar a favor del candidato demócrata Joe Biden.

Uno de los testigos, un militar retirado y experto forense, que fungió como un observador electoral por los republicanos, relató que en conjunto con un veedor demócrata vieron cómo se apilaban cajas y cajas, con varios miles de votos en una trastienda del local donde se realizaba el escrutinio, en la localidad donde le tocó fungir como observador.

Cuando preguntaron por qué estaban esas boletas ahí, les dijeron que ya habían sido contadas, aunque ellos nunca vieron el mencionado conteo.

En un momento dado, cuando se llevaban contabilizados unos 120 mil votos, preguntó a las autoridades demócratas, encargadas del escrutinio, cuánto quedaba por contabilizar; y la respuesta fue que unas 6 mil papeletas.

Así, serían en total unos 126 mil votos; pero, como siguió contando el testigo, al final de escrutinio apareció que habían sido contabilizados 200 mil votos.

Esta situación se repitió en diversos condados. Se registraron más votos que votantes.

En general, en base a los testimonios presentados por la campaña de Trump, en Pensilvania, se calcula que unos 600 mil votos fueron contabilizados mientras los observadores republicanos eran impedidos de verificar el escrutinio, ya sea, sacándolos directamente de los salones, o posicionándolos a distancias mínimas de 6 metros, y hasta de 20 metros, en algunos grandes locales.

Además de esos 600 mil votos contabilizados sin la debida fiscalización, al final del escrutinio fueron contabilizados 600 mil votos más que los votantes habilitados en ese estado.

Esto es, según la denuncia, una irregularidad en el registro de alrededor de un millón doscientos mil votos.

Asimismo, diversos veedores volvieron a relatar cómo fueron impedidos de observar el escrutinio, incluso cuando traían órdenes judiciales que lo ordenaban.

Otro testimonio versó sobre el ya muy comentado ascenso repentino de los votos para Biden, cuando unos 200 mil votos fueron cargados a su favor, sin siquiera uno solo para Trump, ni para ningún otro candidato, algo estadísticamente imposible.

En los testimonios también se declaró sobre el uso irregular de las máquinas electorales, sobre las que pesa la principal preocupación, pues los “errores” detectados fueron incluso admitidos por los demócratas, aunque alegan que luego fueron “arreglados”.

Trump se ratifica

El presidente estadounidense Donald Trump reafirmó ayer su firme postura ante las grandes irregularidades que los testimonios van confirmando con el paso de los días.

“Mi opinión no va a cambiar en seis meses”, dijo Trump en una entrevista.

“Hubo una cantidad tremenda de trampas (...) un fraude masivo”, agregó el mandatario.

El 14 de diciembre debe reunirse el Colegio Electoral, con los delegados elegidos, algo que resta por verse cómo se soluciona.

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