El Miércoles de Ceniza, al igual que el Viernes Santo, son días de ayuno y abstinencia para el creyente.
El ayuno consiste en hacer una sola comida fuerte al día, mientras la abstinencia en no comer carne. La abstinencia obliga a partir de los catorce años y el ayuno de los 18 hasta los 59 años de edad. Estas privaciones se pueden suplantar con la oración y la caridad, que consiste en ayudar al necesitado y a tu Iglesia.
Dentro de este contexto, la Arquidiócesis realizará su tradicional colecta pública que se desarrollará los días 26 y 27 de marzo. La recaudación será utilizada por la Pastoral Social para asistir a las personas necesitadas.
La Cuaresma es tiempo de conversión. Prepara al creyente a participar intensamente de la pasión, muerte y resurrección de Cristo. Antiguamente era el rechazo al ruido y al desenfreno. En los hogares, un día como hoy, no se comía carne; sí pescado o el tradicional guiso de poroto con queso.