Los novios recibieron el acompañamiento de sus familiares y amigos íntimos; sin dudas fue un momento cargado de muchas sorpresas y emociones para los contrayentes.
La novia llegó a la iglesia sonriente luciendo un vestido confeccionado con encaje, llevó un delicado tocado y portó un ramo de rosas con gipsofilas, el novio también estuvo elegante y radiante en la espera.
Más tarde se llevó a cabo un íntimo brindis en las instalaciones del Restaurante Bar San Miguel; allí llegaron los seres queridos de Belinda y Ramón, para brindar junto con ellos por la nueva familia.