A sus 26 años, Leonardo Silva De Souza cuenta con antecedentes por tráfico de drogas, lavado de dinero y recientemente dos órdenes de captura por homicidio en su país.
El criminal, que aparentemente ingresó unas semanas atrás a la capital del Amambay y se instaló en un edificio a medio terminar, que estaba instalado en el barrio Virgen de Caacupé, a metros de una casa de estudios y del Palacio de Justicia de aquella localidad, es nada menos que el “gerente de operaciones” de una organización criminal del vecino país.
De acuerdo con los investigadores, en Río Grande do Sul operan dos organizaciones criminales: “Anti-Bala”, que tiene conexiones con el Primer Comando Capital (PCC), y “Bala na Cara”, que tiene afinidad con el Comando Vermelho.
Según fuentes de la Senad, unos meses atrás la Policía de Pedro Juan Caballero aparentemente atrapó a un elemento de Anti-Bala, precisamente el que se encargaba de los negocios de la estructura criminal en la región.
Ante esta situación, los lideres de esta red mafiosa se vieron obligados a enviar a De Souza a Pedro Juan Caballero para garantizar las remesas de drogas, armas y municiones que ellos comercian en Río Grande Do Sul y que es la base de su sustento económico.
Aparentemente, esta banda también se encarga de algunos negocios que el PCC tienen en la región y les genera importantes ingresos de dinero, según informaron.
El ingreso al país de De Souza no paso desapercibido para la comunidad mafiosa pedrojuanina y una informante rápidamente alertó a los agentes de la Senad sobre su presencia y el lugar donde estaba radicado. Finalmente, esta mañana, los antidrogas atropellaron el lugar y sorprendieron al capo durmiendo en el lujoso departamento, señalaron.
Finalmente, esta mañana, los antidrogas atropellaron el lugar y sorprendieron al capo durmiendo en el lujoso departamento, señalaron los intervinientes
Expulsado
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Horas después el brasileño fue expulsado del país, ya que carecía de documentación que le permita su presencia en Paraguay.
Las autoridades de la Senad, con la presencia del fiscal Celso Morales entregaron a Da Silva, a la Policía Federal de Brasil, en el puesto migratorio que está en la sede de la capital del departamento de Amambay.
En Brasil es requerido por la Justicia.