Ángela Pinienta, hermana de la víctima, relató que Victoria ingresó al hospital Materno Infantil de Loma Pytã alrededor de las 8:00 de la mañana y que el nacimiento de su bebé se produjo cerca de las 9:00 mediante una cesárea sin complicaciones aparentes.
“Ella estaba bien, hablando, riéndose, sana, sin ninguna enfermedad de base. Eso está en su carpeta y la Fiscalía ya lo tiene”, afirmó. Tras la intervención, fue trasladada a una sala común, donde comenzó a quejarse de fuertes dolores desde la noche anterior al fallecimiento.
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De acuerdo con el relato, la familia alertó en reiteradas ocasiones al personal de enfermería sobre el dolor persistente, pero —según denuncian— no recibieron respuestas claras. “Nos decían que éramos exageradas, que éramos pesadas, y nos sacaban de la sala”, sostuvo la hermana.
Durante la madrugada, la paciente continuó con dolores intensos, especialmente en las piernas, y manifestó dificultad para respirar.
La situación se agravó cuando Victoria intentó levantarse para ir al baño y se desvaneció. “Todavía estaba lúcida, me pidió auxilio porque le faltaba aire. Le salían burbujas por la boca y se quejaba del dolor”, relató su hermana. Posteriormente, fue trasladada a otra sala mientras los familiares eran retirados del lugar, sin recibir explicaciones sobre su estado de salud.
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Hospital habla de “muerte súbita”
Ángela Pinienta afirmó que intentó hablar con la directora del hospital para pedir explicaciones, pero no logró hacerlo. Minutos después, un funcionario consultó de manera insistente sobre quién había aplicado la anestesia durante la cesárea. Poco después, un médico informó a la familia que Victoria había sufrido una “muerte súbita”.
La familia denunció que, tras el fallecimiento, ningún médico se acercó a explicar lo ocurrido ni a expresar condolencias. Además, señalaron que el acta de defunción fue entregada con el espacio de causa de muerte en blanco. “¿Quién nos vino a decir qué pasó realmente con mi hermana? Nadie”, reclamó Ángela.
Según indicó, otro médico de urgencias fue quien finalmente habló con la Fiscalía y con la médica forense.
La agente fiscal interviniente, Maricel Orihuela, ordenó la autopsia y solicitó el historial clínico completo para avanzar en la investigación.