Tras cinco meses de debate público, el juicio oral y público a dos falsas religiosas por supuesta trata de personas ingresó hoy a su etapa final, con la presentación de alegatos finales de las partes. El juicio está a cargo del Tribunal de Sentencia especializado en Crimen Organizado presidido por María Luz Martínez, Dina Marchuk y Federico Rojas.
La fiscala Vivian Coronel, de la Unidad Especializada de lucha contra la trata de Personas y Explotación Sexual de Niños, Niñas y Adolescentes de Alto Paraná y Canindeyú, solicitó condenas de 18 y 17 años de pena privativa de libertad para las acusadas Olga Bogado Cubas (35) y Rufina Salinas Acuña (57), en ese orden.
Lea más: Juicio a falsas monjas por supuesta trata de personas, en su etapa final
Fiscala también pide indemnización
A la par de la pena de prisión, la agente fiscal solicitó una indemnización para la víctima, por un monto a ser establecido por el colegiado, lo cual está previsto en la Ley N° 4.788/12 Integral contra la Trata de Personas.
La Fiscalía sostiene que las acusadas presuntamente captaron a la adolescente bajo engaño, con el pretexto de una supuesta formación religiosa.
Lea más: Minga Guazú: supuestas monjas captaban a niñas para explotarlas
Para el efecto, una semana antes del ingreso de la joven a lo que creía era un convento, Rufina Salinas, quien se presentaba como madre superiora de la Congregación Hijas de Nuestra Señora de Caacupé, visitó a la madre de la adolescente, en el barrio San Roque de Ciudad de Este.
La acusación señala que Salinas logró persuadir a la madre que permitiera que su hija ingresara al “internado”, donde quedaría bajo su cuidado, con falsas promesas de bienestar y estudio.
Servidumbre y castigos denigrantes motivaron acusación
Sin embargo, la joven reveló que la realidad es que fue sometida a servidumbre, trabajos forzados y castigos físicos denigrantes que en nada condecían con la vida que le prometieron.
Para el efecto, el 19 de marzo de 2023 Salinas retiró a la adolescente de su hogar y la trasladó inicialmente a un establecimiento en el kilómetro 14 de Minga Guazú, denominado Nuestra Señora de Caacupé, donde la víctima estuvo ocho días, a cargo de Salinas.
Lea más: Falsas religiosas, a juicio por maltratos y trabajo esclavo sufridos por adolescente
El 27 del mismo mes y año, la adolescente fue trasladada al local llamado Casa de la Reina de la Paz, ubicado en calle Florida y Laureles, del Barrio Molino de Luque, donde fue recibida por Olga Bogado Cubas, donde permaneció durante 7 meses.
Los informes relatan agresiones sistemáticas y la obligación de realizar tareas domésticas extenuantes hasta altas horas de la madrugada. Las sindicadas mantuvieron a la víctima incomunicada y le prohibieron retornar con su familia, recurriendo a amenazas constantes para asegurar su control.
“(...) le pegaba con cable de acero, con espátula, le profería malas palabras, como estúpida, retrasada, mediocre,la hacía dormir tarde y le obligaba a levantarse a las 04:00 horas de la mañana, para hacer todos los quehaceres del lugar, limpiar la cocina, cocinar a leña y le obligaba a salir a la calle a vender tortas y a pedir limosnas, luego del almuerzo la obligaba a lavar la olla solo con agua y trapo, hasta quedar limpio”, dejándola incomunicada con su madre y no entregándole sus documentaciones que le pidieron para supuestamente ingresar a un colegio”, resalta la acusación.
Pese a prohibición, acusadas siguen usando hábito religioso
La agente fiscal hizo hincapie que la diócesis de Ciudad del Este informó que la congregación mencionada fue excluida en el año 2021 e incluso tenían prohibición de usar el hábito religioso, pero igual lo siguen utilizando.
La fiscala Coronel explicó que la diferencia en la pena se debe a que hay circunstancias agravantes en la conducta de Bogado, quien se hace llamar "hermana Milagros", pues la víctima dijo que la misma la obligó a besar el piso cien veces y le ponía el basurero en la cabeza cuando se olvidaba de sacar la basura afuera, entre otros desmanes.
Sentencia en caso de supuesta trata de personas, el viernes 20
El Ministerio Público detectó que las acusadas incluso coaccionaron a la víctima para mentir a sus familiares sobre su situación personal y justificar su permanencia con las supuestas religiosas. Los informes médicos y psicológicos confirman el daño sistemático infligido durante el tiempo que permaneció con las encausadas.
Lea más: Por trata, cárcel y resarcimiento
Las acusadas se abstuvieron de declarar en juicio y sus abogados defensores solicitaron la absolución de ambas, por falta de pruebas.
La audiencia prosigue el próximo viernes 20 a las 13:30 con réplica del Ministerio Público y posteriormente se podría conocer la sentencia. La expectativa de pena por este hecho punible es de hasta 20 años de cárcel.