Con cada episodio de lluvias, los caminos rurales del departamento de Ñeembucú vuelven a evidenciar su crítico estado, dejando aisladas a comunidades enteras y generando creciente malestar entre los pobladores, quienes aseguran sentirse desatendidos por las autoridades.
A pesar de que existió tiempo suficiente para ejecutar trabajos preventivos antes de la temporada de precipitaciones poco o nada se hizo para mejorar las condiciones de transitabilidad, denunciaron ciudadanos afectados. Como consecuencia, los caminos quedaron intransitables tras cada lluvia, afectando tanto a productores como a estudiantes y trabajadores.
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En zonas como Estero Cambá, San Lorenzo y Malvinas, distrito de San Juan Bautista de Ñeembucú, los pobladores ya se habían movilizado en reiteradas ocasiones para exigir la reparación de los caminos sin obtener respuestas concretas.
Laguna Itá
Reclamos similares se registran en compañías como Laguna Itá, Otazú y Ciervo Blanco, donde incluso se realizaron dos manifestaciones sin resultados visibles.
Uno de los puntos más cuestionados es el tramo que une Costa Rosado con Laguna Itá. Según datos, se habrían ejecutado unos 3.000 metros de enripiado con una inversión cercana a los 2.000 millones de guaraníes.
Sin embargo, ganaderos de la zona aseguraron que el trabajo apenas alcanzó los 3.000 metros, lejos de los 4.000 prometidos por el gobernador, Víctor Hugo Fornerón (ANR). Las obras, iniciadas en julio del año pasado, incluyeron la construcción de alcantarillado y puentes de hormigón.
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Las críticas también alcanzaron el ámbito político. Durante el análisis de la ejecución presupuestaria 2025, el concejal departamental Edgar Morel (PLRA) dictaminó por el rechazo del informe de gestión del gobernador, alegando inconsistencias en las obras realizadas en esta zona. No obstante, el dictamen no prosperó debido al respaldo de la bancada oficialista.
Laureles
Otra vía en pésimas condiciones es el tramo Potrero Esteche–Laureles, donde conductores denuncian dificultades extremas para circular. El transporte escolar que conecta ambas localidades debe sortear grandes charcos y sectores intransitables, poniendo en riesgo la seguridad de los estudiantes.
Por su parte, el secretario de Obras de la Gobernación de Ñeembucú, Rolando Espinoza, aseguró que se encuentran trabajando de manera coordinada con el Ministerio de Obras Públicas y Comunicaciones (MOPC) para dar respuesta a las demandas.
Indicó que actualmente las labores se concentran en la zona de Humaitá y que prevén intervenir desde el lunes en Potrero Esteche, Apipé y Laureles.
Mientras tanto, la ciudadanía insiste en la urgencia de soluciones estructurales que garanticen caminos transitables durante todo el año, en una zona donde la conectividad vial resulta clave para el desarrollo productivo y social.