Caso Squid: supuestos responsables de carga de cocaína valorada en US$ 13 millones van a juicio

Los paquetes de cocaína iban ocultos en la estructura del volcador del camión. Ahora, tres personas afrontarán juicio por supuesto narcotráfico.

Tres acusados por narcotráfico afrontarán juicio en el caso Squid, así lo resolvió la jueza Rosarito Montanía. Están sindicados de ser los responsables de un cargamento de 424,4 kilos de cocaína, incautados en Pozo Colorado y que estaban ocultos en un doble fondo de un camión tumba. El valor de la carga en el continente europeo, el cual era su destino, ronda los US$ 13 millones.

Se trata de Fidel Andrés Lusichi (40 años), de profesión chofer; Camilo Damián García Alarcón (21), de profesión ayudante de chofer; Diego Andrés Rojas García (31), de profesión comerciante y transportista de ganado, quienes deberán afrontar juicio por narcotráfico en el marco del caso Squid, también conocido como Resiliencia, así lo resolvió la jueza penal de garantías Especializada en Crimen Organizado, Rosarito Montanía, mediante el Auto Interlocutorio (AI) N° 84.

El caso inicialmente era del fiscal Guillermo Sanabria (hoy juez de sentencia), pero los tres fueron acusados por la fiscala Pamela Pérez y al momento de la audiencia preliminar, el fiscal Fernando Meyer, fue quien ratificó los hechos de tráfico internacional de drogas (arts. 26), tenencia sin autorización de estupefacientes (ar. 27), asociación criminal (art. 42) y comercialización de drogas (art. 44), según establece la Ley 1340/88 y su modificatoria ley N° 1.881/02.

La magistrada también resolvió mantener la medida cautelar de prisión preventiva para los tres en la Penitenciaría Nacional de Tacumbú. Igualmente, ratificó la medida de inhibición general de enajenar y gravar bienes, así como el bloqueo de cuentas corrientes, cajas de ahorro u otro producto financiero depositados en bancos, financieras, casa de créditos y cooperativas a nombre de los acusados.

Por otra parte, la jueza también dispuso mantener el secuestro y la declaración como bienes sujetos a eventual comiso: camión Scania R420, de color blanco y azul, con matrícula CCO 647; un semirremolque tipo volcador, marca Facchini, con placa AAEE 414; una Toyota Hilux gris, con chasis N° 8AJH23CD3007710081; un Scania R420, blanco, con chapa AAFR 939, registrado a nombre de Jorge David Lailla Villalba, cuñado de Miguel “Celular” Servín.

Lea más: Caso Squid: cae en el Chaco una carga de cocaína valorada en US$ 13 millones

Igualmente, sobre un camión Scania R420 amarillo, con carrocería de metal y madera de color azul y, una Dodge Ram 2500, con matrícula DYE 001, registrado a nombre del Diego Marciano Ayala Dávalos.

Dos de los procesados observan el conteo de los paquetes de cocaína, que estaban ocultos en el camión, por parte de agentes de la Senad.

Estructura dedicada al narcotráfico y empleaba antena satelital para comunicarse

En la acusación fiscal presentada, se indentifica al encausado Diego Andrés Rojas García como el cerebro y coordinador logístico, además de ser el encargado de la toma de decisiones, la financiación, al igual que la provisión de tecnología y supervisión de las rutas para el transporte de las cargas ilícitas.

En tanto que a Fidel Andrés Lusichi, se lo identificó como un miembro activo y chofer principal de la estructura, de hecho, que como parte de esta última función citada también estaba encargado de la gestión operativa del combustible y el mantenimiento de los vehículos empleados para el tráfico, según la Fiscalía.

Lea más: Caso “Squid”: imputan a detenidos con más de 400 kilos de cocaína en el Chaco

Sobre el otro acusado, Camilo Damián García Alarcón, es hermano de Diego Rojas y fungía como supervisor de campo, en tal sentido estaba como encargado de acompañar los traslados como puntero y así reportar en tiempo real cada movimiento al líder de la banda criminal.

Momento en que los agentes de Senad realizaban la toma de muestras de los ladrillos de cocaína.

La investigación iniciada en 2023 sobre esta red se extendió por alrededor de un año. La misma fue bautizada como caso “Squid”, pero la operación se conoció como “Resiliencia” pues los agentes no se rindieron a pesar de estancarse ante cabos sueltos y verse frustrada en reiteradas ocasiones la pesquisa.

Mediante el seguimiento hecho, se pudo identificar una operativa compleja entre los miembros de la organización, en el sentido de que se encontraba esta en una cadena de tráfico aéreo-terrestre pues la sustancia era introducida a territorio paraguayo, presumiblemente desde Bolivia, hasta pistas clandestinas ubicadas en Concepción, Presidente Hayes, Alto Paraguay y Amambay.

Además, esta estructura utilizaba una antena de internet satelital Starlik, a fin de evitar zonas sin cobertura de internet y también para evadir los rastreos convencionales, permitiéndoles así una comunicación fluida entre los pilotos, los coordinadores y los transportistas, teniendo en cuenta que este mismo grupo gestionaba su reabastecimiento de combustible de aviación para los aviones.

El camión Scania R420, en cuyo semirremolque volcador iba oculta la droga.

Seguimiento permitió interceptar carga de cocaína

La acusación fiscal también refiere que la estructura narcotraficante cargó un camión Scania R420, con matrícula CCO 647, acondicionando su semirremolque volcador con un doble fondo en el que iban ocultos un total de 400 paquetes de cocaína, que totalizaron 424,4 kilos y cuyo destino final era el continente europeo, donde su valor ascendía a US$ 13 millones.

El doble fondo fue elaborado de tal manera que, en caso de caer en algún control policial, se pudiera evadir las inspecciones visuales.

La información que resalta la Fiscalía en su escrito es que, si bien la carga fue interceptada en territorio nacional, la droga habría ingresado previamente desde Bolivia y fue acopiada en el departamento de Concepción, donde precisamente se llevaron a cabo los preparativos para el transporte de la carga.

Camiones incautados en el marco de la operación Resiliencia, también conocido como Squid.

Ahora, esa pesquisa iniciada en 2023, consistente en la intervención de comunicaciones telefónicas de los integrantes de la estructura, mediante autorización judicial, tuvo su resultado en diciembre de 2024, con la incautación del cargamento en diciembre de 2024.

Además, el análisis de las antenas de telefonía permitió a los agentes de la SIU-Senad rastrear el trayecto exacto del camión entre el 16 y el 24 de diciembre, fecha última en la que en el kilómetro 235 de Presidente Hayes, los agentes antidrogas lograron interceptar el camión.

Durante la revisión, los agentes recurrieron al perro antidrogas “Orión”, quien reaccionó y dio la alerta positiva, y tras pasar el vehículo por un escáner en el Puerto Privado Caacupemí, se confirmó la presencia de los paquetes ocultos en el doble fondo.

Lo
más leído
del día