La comunidad de Yataity, departamento de Guairá, rindió este jueves el último homenaje a doña Digna López viuda de Narvaja. La maestra artesana dedicó su vida a preservar y transmitir los conocimientos tradicionales del ao po’i, convirtiéndose en una de las figuras más emblemáticas de esta expresión cultural paraguaya.
Familiares, vecinos, alumnos, artesanas y autoridades acompañaron el cortejo fúnebre de quien fuera considerada una de las principales guardianas de las técnicas ancestrales del hilado, tejido y bordado, que dieron fama nacional e internacional a Yataity, conocida como la cuna del auténtico ao po’i.
Tras el velorio realizado en su vivienda, los restos mortales de la artesana fueron trasladados a la Parroquia Virgen del Rosario, donde se ofició una misa de cuerpo presente. Posteriormente, los presentes participaron de una caravana hasta el cementerio local, donde ya descansan los restos de la mujer que durante décadas fue referente indiscutible de la artesanía tradicional paraguaya.
La despedida estuvo marcada por numerosas expresiones de gratitud hacia quien no solo se destacó por la calidad de sus trabajos, sino también por su compromiso permanente con la enseñanza y la transmisión de conocimientos a las nuevas generaciones.
Durante la ceremonia, su hijo, Nelson Narvaja, recordó la extensa trayectoria de su madre y destacó el papel que desempeñó en la promoción y conservación del ao po’i desde sus etapas más básicas de elaboración.
“Desde muy joven estuvo trabajando en el ao po’i y divulgando todo lo relacionado con esta labor, desde el algodón hasta el producto terminado”, expresó.
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Según relató, doña Digna enseñó durante décadas las distintas etapas del proceso artesanal, incluyendo el hilado, el tejido y la confección de prendas y artículos tradicionales elaborados a mano. Narvaja señaló que la pasión fue siempre una característica fundamental de su madre y consideró que esa dedicación fue clave para alcanzar el reconocimiento que obtuvo a lo largo de su vida.
“La artesanía es algo muy difícil de hacer si uno no la ama. Ella trabajó siempre con mucho entusiasmo y dedicación”, manifestó.
También recordó que la maestra artesana llegó a los 100 años manteniéndose activa y vinculada a las actividades culturales de la comunidad, aunque en los últimos meses su estado de salud comenzó a deteriorarse.
“Estoy muy contento de que haya culminado así, con sus 100 años de vida. Vivió muy bien hasta esa edad”, afirmó.
El hijo de la artesana destacó que uno de los mayores legados de su madre es la gran cantidad de personas que aprendieron el oficio gracias a sus enseñanzas.
“Creo que dejó muchos alumnos que pasaron por su escuela empírica y enseñó a mucha gente para que este legado permanezca dentro de la comunidad y también en otros lugares del país”, expresó con orgullo.
La figura de Ña Digna adquirió especial relevancia en los últimos años por su participación en iniciativas destinadas a rescatar y salvaguardar las técnicas tradicionales del ao po’i, consideradas fundamentales para la preservación de la identidad cultural de Yataity.
Su aporte fue reconocido oficialmente en 2021, cuando recibió la declaratoria de Tesoro Nacional Vivo por parte de la Secretaría Nacional de Cultura, en reconocimiento a su trayectoria y a sus conocimientos sobre los métodos tradicionales de elaboración de esta artesanía.
Anteriormente, en 2019, también había sido distinguida con la Medalla al Mérito “Maestro Artesano”, uno de los máximos reconocimientos otorgados a exponentes de la artesanía nacional.