El festejo se desarrolló en su vivienda, donde la centenaria compartió una jornada cargada de alegría, emociones y recuerdos junto a varias generaciones de su familia, que llegaron desde distintos puntos del país para acompañarla en una fecha tan especial, en la ciudad de San Juan Bautista, capital de Misiones.
Doña Luciana Medina nació el 5 de julio de 1926 en Estero Cambá, distrito de San Juan Bautista, departamento de Ñeembucú, pero desde la década de 1950 reside en la ciudad de San Juan Bautista, departamento de Misiones, donde formó su hogar junto a don Ignacio Castillo (fallecido), con quien contrajo matrimonio.
De esa unión nacieron 13 hijos: cinco varones, Bernardo, Jorge, Joaquín, Ramón y José; y ocho mujeres, Valentina (fallecida), Josefina, Catalina, Francisca, Mirian, Sebastiana, Luisa y Asilda, quienes hoy representan el legado de una familia unida.
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La descendencia de doña Luciana es numerosa: 54 nietos, 60 bisnietos y cinco tataranietos, quienes fueron los grandes protagonistas del emotivo encuentro familiar, rodeándola de abrazos, cariño y agradecimiento por un siglo de vida.
A sus 100 años, doña Luciana conserva una lucidez admirable y continúa compartiendo momentos con su numerosa familia.
Sus seres queridos destacan su fortaleza, claridad y el ejemplo de vida que ha dejado a cada una de las generaciones que hoy celebran el privilegio de tenerla entre ellos.
La celebración comenzó en la noche del sábado, cuando hijos, nietos, bisnietos, tataranietos y demás familiares se reunieron para esperar juntos la llegada de la medianoche.
Apenas el reloj marcó las 00:00, el hogar se llenó de aplausos, abrazos y emoción mientras todos entonaban el tradicional “Que los cumplas feliz” para homenajear a doña Luciana en el inicio de sus 100 años.
Las hijas de doña Luciana destacaron que, a pesar de los achaques propios de su edad, su madre goza de buena salud y continúa disfrutando de una alimentación basada en las comidas tradicionales, como el locro, el puchero y otros estilos de plato.
Con visible emoción, afirmaron que toda la familia se siente profundamente bendecida y agradecida por el privilegio de celebrar un siglo de vida junto a quien consideran el pilar y la mayor reliquia de su hogar.