En contacto con Cardinal 730 AM, el actual presidente de la Asociación Rural del Paraguay (ARP), el Dr. Daniel Prieto Davey, analizó la situación de las recientes crecidas. Las inundaciones afectan principalmente a las zonas ribereñas de Alto Paraná, Misiones y Ñeembucú.
A pesar de las alarmas, desde el gremio buscan calmar al sector productivo nacional y evitar pánico generalizado. “Queremos llevar la tranquilidad de que son en zonas puntuales y que no es muy grave”, aseguró el titular de la ARP.
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Actualmente, la asociación recaba datos a través de sus sedes regionales para dimensionar los daños reales. Prieto aclaró que, por el momento, “la verdad hay algunos impactos en lugares específicos, realmente son más puntuales, no tenemos números exactos”, dijo.
Realidad que golpea a pequeños y medianos ganaderos
Pese a que el titular del gremio busca transmitir tranquilidad al sector, la crecida inminente de los ríos a causa de “El Niño” es una realidad que golpea con extrema fuerza a los pequeños y medianos ganaderos de localidades como Panchito López, en Yabebyry. Allí, el desborde del río Paraná ha generado una crisis inmediata y desoladora para los pobladores.
Ante la rápida pérdida de sus pastizales por el avance del agua, los productores se ven obligados a mantener a sus animales en plena vía pública. Quienes cuentan con algo de capital, deben pagar alquileres improvisados para usar los piquetes de sus vecinos en zonas más altas.
Esta dramática situación afecta directamente a un centenar de familias de la región. El impacto no es solo productivo, sino que acarrea graves consecuencias económicas y sociales debido al creciente número de personas evacuadas.
Rescates, ingenio y escasez de alimento
Ante la rapidez de la crecida agarró de sorpresa a muchos ribereños, quienes debieron usar todo su ingenio para salvar a sus animales. Muchos de los pobladores incluso debieron estirar a sus vacas con lanchas y pequeñas canoas para evitar que mueran ahogadas, según imágenes compartidas en redes sociales.
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En este sentido, el titular de la ARP señaló que desde hace 3 meses vienen trabajando en conjunto con la SEN y que incluso los productores tienen su mecanismo de prevención.
“Nosotros ahora entramos a una reunión, ya veníamos hace 3 meses trabajando con la Secretaría de Emergencia para prever. Normalmente este tipo de de situaciones afecta más a las comunidades urbanas y en el chaco. El productor en sí tiene ya sus mecanismos de prevención, excepto en estas pequeñas comunidades, como te decía, y estamos activando, realmente, gracias a Dios el Chaco sigue con caminos por ahora transitables. Estamos tratando de activar todos los mecanismos de emergencia”, aseveró.
Cabe resaltar que para evitar que el ganado desplazado muera de hambre, los productores compran heno de urgencia, mientras el municipio y el MAG gestionan recursos a contrarreloj para asistirlos y enfrentar la escasez de alimento.
Sector arrocero sufre también las crecidas del Río, según ARP
Por otro lado, las lluvias recientes favorecen el rápido crecimiento de pasturas y benefician a gran parte de la agricultura, pero al mismo tiempo castigan zonas de cultivos específicos. Ante esta situación Daniel Prieto explicó que el agua es positiva a nivel general.
En contraste con este escenario aseveró que el sector arrocero es el que más esta sufriendo el embate: “Realmente creo que la parte arrocera de Ñeembucú es la que está sufriendo bastante y como te decía, como hay un histórico ya de las crecientes, el sector pecuario en sí ya tiene activada los los los mecanismos de emergencia”, dijo.
Ante las crecidas, los productores ganaderos de mayor experiencia y recursos lograron anticiparse y trasladaron sus animales a zonas seguras a tiempo.
“Lo más difícil son los pequeños productores en las comunidades”, señaló Prieto, destacando que ya se trabaja para conseguirles alternativas viables.
Finalmente menciónó que a nivel general, el sector logró un balance positivo de producción gracias a un invierno “benigno” y buenos precios de venta para el ganado. Sin embargo, el mayor desafío recae sobre los sectores con menos recursos para enfrentar la crisis.