En un periodo de 60 días, según los registros de la Dirección de Meteorología e Hidrología, el río Paraguay se mantuvo estable en la zona del Pantanal. Durante este tiempo, el nivel de las aguas aumentó menos de un metro tras las lluvias que superaron los 150 milímetros, para luego volver a descender.
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La altura máxima alcanzada durante este periodo en el puerto de Fuerte Olimpo fue de 3,95 metros. Este jueves, la altura registrada es de 3,54 metros, manteniéndose estable.
Estas variaciones dependen de las lluvias en la zona. Por eso, con las primeras precipitaciones, aunque de escasa magnitud, el nivel del río ascender de manera lenta. Apenas cesó la caída de agua, se produjo un descenso, también de forma moderada.
Este comportamiento del río se observa a lo largo del gran Pantanal. Incluso en la zona de su naciente, en el puerto brasileño de Ladário, este jueves se registró un descenso de cuatro centímetros, con una altura de 1,23 metros, considerada normal para esta época del año.
El río Apa experimenta crecida y podría causar inundaciones
Donde se observa un rápido aumento de las aguas del río Paraguay es a partir de la desembocadura del río Apa hacia el sur, lo que pone en riesgo de inundación a las poblaciones ribereñas ubicadas a lo largo de ese trayecto, incluida Asunción.
Este comportamiento del río se debe, principalmente, a las intensas precipitaciones que se registran en los departamentos de Concepción y San Pedro. En tanto, a partir de Alberdi, en el departamento de Ñeembucú, el aumento del nivel es mucho mayor, debido a lo que sucede aguas abajo con el río Paraná y su confluencia con el río Paraguay.
Predicciones alentadoras
Tras la alerta inicial de que el fenómeno de El Niño golpearía con fuerza a todo el Alto Paraguay, ahora surgen nuevas predicciones que apuntan a que las lluvias no serían tan abundantes. De confirmarse este escenario, la zona del Pantanal no se vería afectada de manera tan alarmante como podría ocurrir en otras regiones del país.
Los ganaderos brasileños que poseen establecimientos a orillas del río suelen trasladar sus animales hacia terrenos más elevados con bastante anticipación cuando se anuncian posibles crecidas. Por el momento, esta situación no se observa y los propios productores aseguran que no recibieron alerta de sus autoridades.
Esto también genera tranquilidad entre los ganaderos paraguayos que poseen establecimientos en la otra orilla del río, teniendo en cuenta que, en ocasiones anteriores, fueron sorprendidos por las inundaciones, que ocasionaron cuantiosas pérdidas económicas debido a la muerte de sus animales.
Desde la Subprefectura Naval de Fuerte Olimpo señalaron que, según las estadísticas sobre eventuales inundaciones en la zona, existe una relación entre las crecidas del río en el Pantanal y el comportamiento de las aguas en el puerto brasileño de Ladário. Cuando el nivel en ese lugar se aproxima a los cinco metros, existe un riesgo importante de que, en los meses siguientes, las poblaciones ribereñas del Alto Paraguay sufran los efectos de las crecidas.
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Por fortuna, ese escenario todavía parece lejano, ya que la altura del río en el puerto brasileño es de apenas 1,23 metros, muy por debajo de los cinco metros señalados como referencia de riesgo. Para alcanzar ese nivel, deberían registrarse precipitaciones superiores a los 500 milímetros, según las estimaciones mencionadas.
Los volúmenes de lluvia fueron los normales de la época en Alto Paraguay
Más que nunca, la zona norte del Alto Paraguay experimenta precipitaciones consideradas normales para la época. En un periodo de 30 días, el promedio de agua acumulada se aproxima a los 200 milímetros, mientras que en una pequeña franja se superaron los 300 milímetros. Aun así, las lluvias no se producen de manera repentina ni concentrada.
Durante todo este tiempo, las precipitaciones se vienen registrando de forma pausada, sin acumulación excesiva de agua, especialmente en los caminos de tierra. Esta situación permite que las vías continúen transitables y que los ganaderos puedan trasladar sus animales hacia los centros frigoríficos.
Asimismo, las condiciones actuales favorecen la continuidad del servicio de transporte público de pasajeros para la tranquilidad de la población.