Exenfermera de la Guerra del Chaco cumple 105 años

PARAGUARÍ. Sílfide Meyer Vda. de Espínola, quien reside en el barrio Submarino de la ciudad de Paraguarí, fue homenajeada ayer por sus familiares, vecinos y amigos por sus 105 años de vida.

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Con una memoria fresca, a pesar de su avanzada edad, recordó que fue enfermera voluntaria del Hospital de Paraguarí durante la Guerra del Chaco (1932-1935). Recibió la serenata de la Banda de Músicos del Comando de Artillería local y obsequios en agradecimiento a su entrega por la patria.

La abuela, quien se desempeñaba como jefa de Archivo en el Colegio Nacional de Paraguarí y en el Instituto de Formación Docente de esa ciudad, es miembro de la asociación de jubiladas de esta ciudad.

La longeva mujer, lúcida aún, dice sentirse bendecida y lejos está en su mente querer morir porque está agradecida con Dios porque cada día ve que sus amigos y vecinos la quieren como si fuera su propia madre, y que se siente fortalecida.

La ciudadana se casó muy joven con Teófilo Espínola, de quien enviudó hace mucho tiempo. Tuvieron una sola hija, Gladys María Espínola Meyer, quien falleció hace años en un accidente ferroviario, cuando tenía 27 años. Desde hace más de 37 años vive en su casa bajo el cuidado de Martina Torres.

La abuela recordó "a la mujer paraguaya como la más valiente, la más gloriosa" como dice el papa Francisco, y que es caritativa, sabe sufrir y servir al prójimo. Por ejemplo, dijo que ella se alistó muy joven para servir a la patria en el banco de Sangre del hospital de Paraguarí, con el apoyo de la Cruz Roja Paraguaya.

Como todos los años, el cumpleaños de la longeva mujer es toda una fiesta para los vecinos del barrio Submarino que llegan con regalos y colaboran con los bocaditos y la torta, que luego van siendo entregados a los que van a saludarla.

Comentó que los soldados del Chaco llegaban heridos, mutilados, y que sus curaciones y tratamientos estaban a cargo de las enfermeras voluntarias. Recuerda que su abuelo Guillermo Meyer fue uno de los que conformó la delegación que tuvo a su cargo la construcción de las diferentes estaciones ferroviarias en nuestro país.

La ex enfermera se casó muy joven con Teófilo Espínola, de quien enviudó hace mucho tiempo. Tuvieron una sola hija, Gladys María Espínola Meyer, quien falleció hace años en un accidente ferroviario cuando tenía 27 años. Desde hace más de 37 años vive en su casa bajo el cuidado de Martina Torres.

Consumir leche de cabra, alimentos sanos en fibra y frutas de la estación forma parte de su alimentación. Toma té a la mañana, a la media mañana consume alguna fruta y a la tarde no le debe faltar su tradicional chipa y a la noche sopa de verdura, expresó.

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