6 de octubre de 2026

Enfermeras, enfermeros y otros trabajadores de la salud del Hospital de Especialidades Quirúrgicas Ingavi del Instituto de Previsión Social (IPS) realizaron este sábado una asamblea en la explanada del centro asistencial. Durante la actividad denunciaron sobrecarga laboral, falta de estabilidad y años sin reajuste salarial.

El Juzgado Penal de Garantías decretó esta mañana la libertad ambulatoria de la enfermera Gabriela Soledad Yaffar Coronel, imputada por presunta omisión de auxilio a una mujer que terminó dando a luz en el piso del Hospital Nacional de Itauguá. La agente fiscal Yennifer Marchuk pidió la aplicación de medidas alternativas para esta miembro del personal de blanco, pero citó a dos médicos de este centro asistencial para una declaración indagatoria.

La enfermera Gabriela Soledad Yaffar Coronel fue beneficiada con libertad ambulatoria a solicitud de la fiscala Yennifer Marchuck, quien pidió medidas alternativas, teniendo en cuenta que lo supuestamente cometido por la enfermera es un delito y la pena no es elevada. La trabajadora fue detenida por omisión de auxilio luego de que una mujer diera a luz en el piso del Hospital Nacional de Itauguá.

La fiscal Yennifer Marchuck de la Unidad Nº 3 de la ciudad de Itauguá imputó a la enfermera Gabriela Soledad Yaffar Coronel de 27 años domiciliada en el barrio San Antonio de la ciudad de Itá, por el ilícito de omisión de auxilio. La mujer se desempaña en el área de admisión de la zona de la Urgencia ginecológica del Hospital Nacional de Itauguá y está sindicada por la supuesta omisión de ayudar a una mujer quien pidió un lugar dentro de la sala de parto para dar a luz.

El ministerio Público ordenó la detención preventiva de la enfermera Gabriela Soledad Yaffar tras el supuesto hecho punible de Omisión de Auxilio en el Hospital Nacional de Itauguá. Una mujer vivió su peor pesadilla a dar a luz en el piso frente a la sala de parto del Hospital sin ser atendida y maltratada, según denuncia.

CAAPUCÚ. Una licenciada en enfermería que fue contratada durante tres años por la Municipalidad local denunció que fue despedida sin justificación alguna por el intendente Gustavo Penayo (ANR). Dijo que su salario era ínfimo y que aceptó esa remuneración por sus hijas. Presentó el caso ante la Dirección Departamental del Trabajo, pero el ejecutivo comunal no se presentó a la audiencia de conciliación, por lo que ahora iniciará un juicio en el Juzgado en lo Laboral para reclamar la indemnización. El jefe comunal dijo que la mujer no tiene vínculo con la Municipalidad.