Durante casi 40 días, 48 selecciones disputaron 104 partidos en 16 ciudades de Estados Unidos, México y Canadá. Solamente dentro de los estadios circularon 6,8 millones de espectadores y, fuera de ellos, la competencia movió derechos de televisión, patrocinios, hospitalidad corporativa, publicidad, apuestas, consumo y experiencias digitales a una escala nunca antes vista en el fútbol.
El presidente de la FIFA, Gianni Infantino, anticipó que los ingresos del ciclo financiero 2023-2026 superarán los US$ 15.000 millones, muy por encima de los US$ 13.000 millones contemplados en el presupuesto revisado. Los estados financieros auditados se conocerán en 2027; hasta entonces, el balance preliminar combina cifras finales del torneo, presupuestos oficiales y estimaciones de mercado claramente identificadas.
El salto exponencial
La dimensión del crecimiento se ve con claridad al observar los últimos ciclos mundialistas. La FIFA ingresó US$ 6.421 millones entre 2015 y 2018, correspondiente al Mundial de Rusia. En el ciclo de Qatar 2022, la cifra alcanzó US$ 7.568 millones. Para 2023-2026, la previsión actual supera los US$ 15.000 millones.
Cabe aclarar que este monto no corresponde exclusivamente al Mundial masculino. Incluye cerca de US$ 2.000 millones generados por el Mundial de Clubes de 2025, unos US$ 570 millones asociados al Mundial femenino de 2023 y los ingresos de otras competiciones y actividades comerciales. Sin embargo, la FIFA atribuye al torneo norteamericano el salto de aproximadamente US$ 2.000 millones sobre su última proyección de US$ 13.000 millones.
Para dimensionar el peso específico de 2026, el presupuesto del año contemplaba ingresos por US$ 8.911 millones. Los derechos de televisión aportarían US$ 3.925 millones; las entradas y la hospitalidad, US$ 3.017 millones; y los derechos de marketing, US$ 1.786 millones. Entre licencias y otros conceptos se completaría el total.
Este Mundial constituyó así una plataforma de contenidos con 40 partidos más que Qatar 2022. Cada encuentro adicional se tradujo en toda una estructura televisiva, entradas, paquetes premium, espacios publicitarios, activaciones comerciales y nuevos días de consumo en las ciudades anfitrionas. La expansión a 48 selecciones amplió totalmente el abanico comercial.
En materia de resultado neto, el antecedente más sólido sigue siendo Qatar. La FIFA cerró el ciclo 2019-2022 con un excedente de US$ 1.187 millones y reservas por US$ 3.971 millones. El presupuesto original de 2023-2026 proyectaba US$ 11.000 millones de ingresos y US$ 10.900 millones de inversiones, con un resultado antes de impuestos de apenas US$ 100 millones. El fuerte aumento de la recaudación pasa a mejorar sustancialmente ese escenario, aunque una parte también fue trasladada a premios, federaciones, clubes y mayores costos del torneo.
Entradas récord
La principal sorpresa comercial estuvo en la venta de entradas y el concepto de hospitalidad. La FIFA había presupuestado US$ 3.017 millones para esta línea durante 2026, más de tres veces los US$ 929 millones que produjo Qatar 2022.
En aquella edición se vendieron 3.182.406 entradas, por US$ 686 millones; los 259.116 paquetes de hospitalidad aportaron otros US$ 243 millones. En Norteamérica, solamente hasta los octavos de final ya se habían vendido más de 600.000 paquetes premium; el 60% fue adquirido por particulares y el 40% por empresas.
La asistencia final alcanzó 6.810.966 personas, frente a los 3,4 millones de Qatar y al anterior récord de 3.587.538 registrado en Estados Unidos 1994. El promedio de 2026 fue de aproximadamente 65.490 espectadores por encuentro, favorecido por estadios de gran capacidad y una ocupación que, después de octavos, llegó al 99,7%.
La FIFA también adoptó por primera vez un esquema amplio de precios dinámicos. Algunas entradas para la fase de grupos comenzaron en US$ 575, mientras que algunos lugares para la final llegaron a publicarse cerca de US$ 32.000. En plataformas secundarias, el precio promedio para la final superó los US$ 11.000.
Asimismo, la hospitalidad ofreció 3.166 espacios premium, más de 700 menús y una operación sostenida por casi 28.000 personas acreditadas. Para la final se esperaron más de 16.000 invitados dentro de este segmento, que reúne desde aficionados de alto poder adquisitivo hasta clientes corporativos y activaciones de marcas.
Premios mayores
El derrame comercial, por supuesto, también elevó el reparto entre las selecciones. La FIFA aumentó en abril un 15% la asignación total y la llevó a US$ 871 millones. De ese monto, US$ 655 millones corresponden a premios deportivos, 50% más que los US$ 440 millones distribuidos en Qatar 2022.
España recibirá US$ 50 millones por el título, en comparación a los US$ 42 millones que ganó Argentina en 2022 y los US$ 38 millones entregados a Francia en Rusia 2018. Al sumar US$ 10 millones por clasificación y US$ 2,5 millones para preparación, la federación española alcanzará una asignación directa de US$ 62,5 millones.
Argentina, como subcampeona, recibirá US$ 33 millones en premio y un total de US$ 45,5 millones al incorporar los dos pagos anteriores. Inglaterra, tercera, llegará a US$ 41,5 millones. Las selecciones ubicadas entre el noveno y el decimosexto lugar obtienen US$ 15 millones en premios; en el caso de Paraguay, que llegó a los octavos, la asignación mínima alcanza US$ 27,5 millones, sin considerar subsidios adicionales para delegaciones y entradas.
Marcas y pantallas
Antes del partido inaugural, la FIFA ya había vendido las 16 posiciones globales de patrocinio, asegurando que el programa había generado más ingresos que cualquier otro acontecimiento independiente de un solo deporte, aunque todavía no divulgó la recaudación exclusiva del torneo.
El presupuesto del ciclo asigna US$ 2.846 millones a los derechos de marketing, frente a los US$ 1.795 millones obtenidos entre 2019 y 2022. Además de los socios tradicionales, la nueva estructura permitió vender categorías globales, patrocinadores específicos del Mundial y colaboradores regionales, con activos adaptados a cada mercado.
La publicidad alrededor de las transmisiones formó otro negocio paralelo. Las marcas gastaron al menos US$ 857 millones en espacios vinculados al Mundial dentro de la televisión, el cable, las plataformas digitales y los canales locales de Estados Unidos hasta las semifinales, según MediaRadar.
Más de 4.500 marcas anunciaron durante la competencia. Bank of America encabezó la inversión con US$ 21,2 millones, seguido de Verizon con US$ 21 millones, Modelo con US$ 18,4 millones, Home Depot con US$ 18 millones y Wells Fargo con US$ 17,3 millones. Los 20 patrocinadores oficiales representaron cerca del 36% del gasto publicitario contabilizado hasta los octavos.
En promedio, hasta los cuartos de final, las plataformas de FIFA acumularon 20.000 millones de visualizaciones de videos, 30.000 millones de impresiones y 1.700 millones de interacciones. FIFA.com recibió 187 millones de visitantes únicos y las aplicaciones oficiales reunieron cerca de 50 millones de usuarios.
El partido paralelo
Las apuestas deportivas encontraron en el nuevo formato otro gran multiplicador. Macquarie estimó que se jugaron más de US$ 50.000 millones en todo el mundo, frente a unos US$ 35.000 millones del 2022. Flutter Entertainment, propietaria de marcas como FanDuel y Betfair, estimaron procesar hasta 100.000 apuestas por minuto y volúmenes al menos dos veces mayores que en la edición anterior.
La actividad comercial llegó incluso a los consumos más cotidianos. Antes de los cuartos ya se habían vendido más de cinco millones de cervezas, 1,4 millones de botellas de agua y 420.000 hot dogs. Los festivales de aficionados de las ciudades anfitrionas recibieron alrededor de 7,7 millones de personas, superando incluso la concurrencia acumulada dentro de los estadios.
Esta última edición mundialista demostró que la FIFA construyó un ecosistema en el que cada partido alimentó varias fuentes de ingresos al mismo tiempo, yendo desde las entradas, hospitalidad, patrocinio, publicidad, licencias, alimentos, datos, audiencias digitales y apuestas, traspasando ampliamente la venta de derechos televisivos.
Los otros goles del Mundial
- La FIFA recibió más de 500 millones de solicitudes de entradas en 33 días.
- Se vendieron más de 5 millones de cervezas y 1,4 millones de botellas de agua.
- El torneo generó 54 millones de nuevos seguidores en las plataformas de la FIFA.
- La operación utilizó 161.000 kilómetros de fibra óptica y transportó 13 petabytes de datos.
- Se vendieron más de 5 millones de cervezas y 1,4 millones de botellas de agua.
- Participaron 43.328 voluntarios de 162 países y territorios, además de 5.230 periodistas acreditados.