15 de diciembre de 2025
El éxodo juvenil vuelve a hacerse visible con fuerza en estas fechas de fin de año. Navidad y Año Nuevo se convierten no solo en un tiempo de celebración, sino también en un espejo que refleja una realidad dolorosa: el viaje de retorno de miles de jóvenes que dejaron sus hogares en el interior para instalarse en Asunción y Central en busca de oportunidades laborales mínimamente dignas.
Esta semana dijeron que quienes se zambulleron y nadaron en la cloaca secreta entre la Corte Suprema y el Presidente de la República fueron SEIS. No es cierto. Serían SIETE, porque hay que incluir y contar al dueño de casa, el titular del Poder Ejecutivo, Santiago Peña.
La prisa es lo que caracteriza a este mes en que despedimos el año. Cada una de las personas tiene un sinfín de actividades y todas son urgentes, aunque no todas importantes. El efecto fin de año es como el sol de diciembre, es ebullición, gritos y bocinas ensordecedoras en el tránsito, es correr a todos lados.