Se trata de la laguna Cerro, que está a 250 metros del Riacho San Francisco y el Río Paraguay, y a 80 metros del establecimiento turístico Justo Perfecta, donde cada año florece la planta acuática del Yacaré Yrupé.
Pese a que los vecinos de los barrios Santa Lucía y San Francisco alertaron varias veces del hecho, recién tras la publicación de ABC Color el martes 5 de agosto las autoridades competentes se movieron de sus cómodas sillas para actuar.
De hecho, fiscalizadores del Ministerio del Ambiente y Desarrollo Sostenible (Mades) fueron tres veces este año al sitio para “verificar”, pero al parecer nuevamente les “falló” el olfato e hicieron vista gorda al tema. Solo abrieron sumario a la curtiembre señalada de causar semejante daño ambiental, mientras, la laguna y los pocos peces fueron quedando sin oxígeno, expidiendo a la par un fétido olor que capaz era el clamor de auxilio ante tanta desidia estatal.
De manera fugaz, el Mades ordenó y expuso el estudio laboratorial que constató la contaminación. En consecuencia, la firma fue allanada con orden judicial y suspendida en sus actividades. Pero ¿quién garantiza que esto no va camino al oparei como se caracterizan las intervenciones hechas por el Mades y la Fiscalía del Medio Ambiente? Y es que con los numerosos crímenes ambientales denunciados, el Mades deja entrever que sus verificaciones son solamente para la foto o para su área de archivo, quién $abe los porqués. Sería bueno que el ministro de esta cartera, Ariel Oviedo demuestre que le queda el saco y explique por qué permite este tipo de desenlaces con los cauces hídricos. Su entidad pide más presupuesto, pero no demuestra merecerlo.