¿Y si intervienen otros actores?

El cruce de Pedrozo volvió a ocupar las noticias por razones que ya conocemos demasiado bien: otro accidente, otro camión sin frenos, nuevamente vehículos detenidos y, esta vez, seis personas muertas. En los últimos años, este tramo de la Ruta PY02 se ha convertido en una verdadera alarma vial. Sólo en los últimos 5 años se registraron más de 20 siniestros y al menos 15 fallecidos. Pero este tramo de la ruta ya se ha cobrado más de 60 víctimas en 3 décadas.

Ante nosotros la última tragedia: un camión cargado al tope que perdió los frenos y embistió a varios vehículos detenidos en el cruce. A los cinco fallecidos iniciales se sumó luego uno más. A luces, existe aquí un patrón que se repite y que imperativamente debe ser interrumpido.

Las causas son varias y a través de pericias se determinarán con precisión. Sumamos aquí una pendiente pronunciada, tránsito pesado y la consecuente alta velocidad, desperfectos mecánicos, conductores que eventualmente no respetan las señales y un semáforo ubicado en una zona donde un vehículo sin frenos se convierte en un misil. La propia Patrulla Caminera ya había pedido retirarlo después de accidentes anteriores.

Y tenemos también la rampa de frenado, que no está de adorno o para una foto. Desde el 2023 salvó muchas vidas: fue utilizada 23 veces durante 2024, 28 veces en 2025 y ya varias en el 2026. Pero una rampa solo funciona si el conductor puede o quiere utilizarla.

Otro problema: el control vehicular. ¿Cuántos camiones circulan realmente en condiciones mecánicas adecuadas? ¿Existen controles efectivos o se limitan a revisar certificaciones que no son tales? Ante un vehículo con los documentos y la inspección técnica en regla que pierde los frenos, la pregunta es: ¿qué se controló? Porque ante el control que se limita al trámite y pago de un canon, aparece el tufo de la corrupción.

Las autoridades recibieron críticas, y con razón. Después de cada tragedia aparecen explicaciones, anuncios, pedidos de informes y, generalmente, la búsqueda del responsable. Esto a las víctimas y sus familiares nada les sirve. Lo que todos necesitamos es que el sistema funcione.

Quizás parte del problema esté justamente en que cada organismo mira su pedazo del camino. El MOPC mira la infraestructura, la Policía Caminera controla el tránsito y otras instituciones revisan vehículos, transporte o documentación. Así por partes esto no funciona señores. Y cuando todos son responsables, nadie lo es.

¿Y si se consultara también a quienes saben del tema desde afuera de la estructura estatal? El Centro Paraguayo de Ingenieros, los Vialeros y la academia cuentan con profesionales especializados en infraestructura, transporte, seguridad vial y planificación. La APC, por citar solo un ejemplo, tiene entre sus objetivos promover una red vial más segura y desarrollar conocimiento sobre vías terrestres y transporte.

Permitir la intervención de otros actores válidos no quita autoridad a nadie. Al contrario: puede darle mejores herramientas al MOPC, a la Caminera y a las demás instituciones para decidir, controlar y actuar con mayor eficiencia. También, ayudaría a que las discusiones se centren más en objetivos concretos que en buscar culpables. Todos sabemos que estas interpelaciones y pedidos de informes terminarán en la nada misma.

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