Nuestro querido “parque de los perros” está agradecido. Finalmente, después de una serie de denuncias publicadas en varios medios, reforzadas en este mismo espacio, sobre escombros que fueron abandonados en el lugar, se hizo algo al respecto. Para el que no esté al tanto: no estamos hablando de algunas piedras sueltas. Literalmente se descargaron en el predio restos de construcciones, piedras enormes y varillas de hierro retorcidas. De terror.
Días atrás, un amigo extranjero comentó algo que me causó gracia. Veníamos hablando de cómo nos comunicamos y, en cierto momento soltó con mucha sinceridad: “Aquí ustedes hacen todo por WhatsApp”. Lo dijo muy en serio, y le tuve que dar la razón. En Paraguay, si no ocurrió así, es solamente porque todavía nadie tuvo tiempo de crear el grupo.
El cruce de Pedrozo volvió a ocupar las noticias por razones que ya conocemos demasiado bien: otro accidente, otro camión sin frenos, nuevamente vehículos detenidos y, esta vez, seis personas muertas. En los últimos años, este tramo de la Ruta PY02 se ha convertido en una verdadera alarma vial. Sólo en los últimos 5 años se registraron más de 20 siniestros y al menos 15 fallecidos. Pero este tramo de la ruta ya se ha cobrado más de 60 víctimas en 3 décadas.
Como todos los años, nos vuelven a llamar la atención las frutillas y sus derivados ofertados al costado de la ruta en Areguá y ciudades aledañas. Allí, no hay lo que no hay: frutillas frescas, tortas, dulces, jugos, licores y vaya uno a saber cuántas cosas más. Llega su temporada y a la guapeza de los productores se suma la creatividad de los que venden.
La expresión de Diego al cruzar la meta era indescriptible... una mezcla de alegría, triunfo, esfuerzo y muchos otros sentimientos. En un instante, todas esas emociones se reflejaron en su rostro, en el de su acompañante y otras personas que observaban la escena. Diego llegó a la meta de Carrerí, después de haber recorrido 2000 metros en su silla de ruedas.
En los últimos días tuvo mucha repercusión la noticia de que varios paraguayos que viajaron para combatir, ya sea en filas de Rusia o de Ucrania, están reportados como desaparecidos desde hace meses. Así, lo que empezó como una oportunidad laboral bien remunerada terminó convirtiéndose en una angustia que hoy golpea a sus familias y también a todo un país.
Desde que tenemos memoria, el fenómeno de las fotos acompaña los acontecimientos sociales como parte integral de los mismos. Hoy, ya todo es mucho más sencillo: Apenas juntado el grupo, se levanta el teléfono y dispara una fotografía. Después de esto viene la publicación en las redes, y así, la imagen ya no solo perpetúa un momento; también deja constancia de que uno estuvo allí, a todos los efectos imaginables.
Terminó el Mundial, y nos dejó un montón de sensaciones. Sensaciones que, claramente, tendrán mucho que ver con la posición desde la que cada uno de nosotros vio y vivió el torneo. Sin ninguna duda, una fiesta inolvidable; compuesta a partir de una sucesión de alegrías, sorpresas, frustraciones y también polémicas.
El genial periodista, escritor, poeta y crítico social uruguayo Eduardo Galeano (1940-2015) recordaba en su libro Patas arriba: La escuela del mundo al revés una frase escrita en algún muro de América Latina: “Hay un país distinto, en algún lugar”. Como que está, pero debemos encontrarlo. Ese país que queremos, donde las cosas funcionan mejor y el bienestar de las personas es una prioridad.
