El secuestro del ganadero Félix Urbieta Ramírez, en ese entonces de 66 años de edad, se produjo el 12 de octubre de 2016, cuando fue capturado en su estancia San Francisco, situada en la localidad de Belén Cue, distrito de Horqueta, departamento de Concepción.
Los autores del hecho fueron miembros del grupo criminal terrorista Ejército del Mariscal López (EML), que en esa época estaba comandado por el matrimonio conformado por Alejandro Ramos Morel (fallecido) y Lourdes Bernarda Ramírez (presa).
Los “soldados” de la banda eran los dos hijos de ambos, Alejandro Antonio Ramos Ramírez (fallecido) y Lourdes Teresita Ramos Ramírez (presa), así como los otros hermanos Antonio Ramón Bernal Maíz (fallecido) y Feliciano Bernal Maíz (fallecido) y Leticia Jara Larrea (fallecida) y Zulma Emiliana Jara Larrea (presa).
El 25 de enero de 2017, los delincuentes grabaron un video de don Félix, que fue enviado como prueba de vida.
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Sin embargo, como no se pagó el rescate exigido, el EML supuestamente ejecutó al secuestrado el 16 de febrero de 2017, según consta en un “libro de novedades” de la banda armada, que fue encontrado en una de las varias caletas que se encontraron anteriormente en la zona del secuestro.
El nuevo hallazgo que vinculan a Félix Urbieta Ramírez
Hoy, miércoles 9 de setiembre, policías del Departamento Antisecuestro y Antiextorsión (Das) reportaron haber localizado otra caleta del EML en las coordenadas 23° 17′ 17″ S, 56° 56′ 55″ W, siempre en el municipio de Horqueta.
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Básicamente, se trata de una serie de evidencias que fueron enterradas, protegidas con una carpa verde.
Entre las cosas desenterradas hay explosivos, municiones, víveres y otros enseres de supervivencia.
Sin embargo, entre las evidencias llamó la atención un anteojo, que se sospecha pudo haber sido utilizado por el secuestrado y aún desaparecido Félix Urbieta Ramírez.
Este y los otros elementos van a ser analizados ahora por los policías de Antisecuestro. Resulta que en un video de prueba de vida enviado a la familia Urbieta, don Félix aparecía con otro tipo de anteojo.
Otra hipótesis manejada por los investigadores indica que los anteojos podrían ser de uno de los secuestradores, en este caso Alejandro Ramos Morel.